El Toro de Barro

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viernes, 12 de junio de 2020

«Los mensajeros de la fuga», de Katia-Sofia Hakim



Irán, por Antonin Kratochwil



Katia-Sofia Hakim
(Francia, Líbano, 1988)
 Los mensajeros de la fuga


Traducción de Carlos Morales del Coso


Mensajeros resplandecientes de la fuga,
¿A quién pertenecen las plumas del camino?
Yo creía haber visto escapar la sangre del humo.


Oh, Mensajeros brillantes de la huida,
¿Quién muerde esa nube? ¿Quién rompe las botellas del mar?
Hay como un olor mojado de piedra que cae

Cavad, pues, en esa herida alegre
Abrid los rasguños del paisaje muerto!



Messagers rougeoyants de la fuite,
À qui sont ces plumes sur le chemin ?
 J’ai cru voir du sang de fumée s’échapper.

 Messagers rougeoyants de la fuite,
Qui mange ce nuage?  Qui brise les bouteilles de la mer?
Il y a comme une odeur mouillée de pierre qui tombe.

Creuse donc, belle blessée joyeuse,
Creuse dans les griffures du paysage rouillé !



Grandes Obras de
EToro de Barro 

Carlos Morales, "Salmo”, Col. «Cuadernos del Mediterráneo», Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca, 2005.
Carlos Morales, "Salmo
Col. «Cuadernos del Mediterráneo»
Ed. El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca, 2005.

 

























lunes, 20 de enero de 2020

«Los hijos», de Yibrán Jalil Yibrán




Yibrán Jalil Yibrán
(Líbano, 1883-1931)
Hijos
 Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas del anhelo de la Vida, ansiosa por perpetuarse.
Por medio de vosotros se conciben, mas no de vosotros.
Y aunque estén a vuestro lado, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor; no vuestros pensamientos: porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos; no sus almas: porque sus almas habitan en la casa del futuro, cerrada incluso para vuestros sueños.
Podéis esforzaros por ser como ellos, mas no tratéis de hacerlos como vosotros: porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.
Sois el arco desde el que vuestros hijos son diparados como flechas vivientes hacia lo lejos.
El Arquero es quien ve el blanco en el camino del infinito, y quien os doblega con Su poder para que Su flecha vaya rauda y lejos. 
Dejad que vuestra tensión en manos del arquero se moldee alegremente.
Porque así como El ama la flecha que vuela, así ama también el arco que se tensa.








Grandes Obras de 
EToro de Barro
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”, Col. «La piedra que habla», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed., Tarancón de Cuenca, 2005, PVP 10 euros. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”
Col. «La piedra que habla»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2005
PVP 10 euros.
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”, Col. «La piedra que habla», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed., Tarancón de Cuenca, 2005, PVP 10 euros. edicioneseltorodebarro@yahoo.es





 


















viernes, 13 de junio de 2014

"Cuando me hice fruta", de Yumana Haddad

Roberto Ferri
Yumana Haddad
Cuando me hice fruta



Hombre y mujer fui concebida bajo la sombra de la luna
Pero Adán fue sacrificado a mi nacimiento
Inmolado a los vendedores de la noche
Extranjera crecí y ninguno cosechó mi trigo
Y me acordé antes de nacer
Que soy una multitud de cuerpos
Que dormí por mucho tiempo
Que viví por  mucho tiempo
Y cuando me hice fruta
Supe
Lo
Que
Me
Esperaba.
Y desde aquel día me voy
Me reencarno en cada nube y viajo
El deseo es mi camino y la tormenta mi compás
El amor no ancló en ningún puerto
Gemela de la marea alta y de la marea baja
De la ola y la arena
De la abstinencia de la luna y de sus vicios.
El que conoce mi ritmo me conoce
Me sigue
Pero nunca me alcanza.



 Grandes Obras de
El Toro de Barro
Carlos Morales, "Un rostro en el jardín", Col. Cuadernos del Mediterráneo, El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000
Carlos Morales, "Un rostro en el jardín"
Col. Cuadernos del Mediterráneo.
Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000.
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
 





















 

viernes, 8 de junio de 2012

"Palabra culpable", de Sabha Zwein








PALABRA CULPABLE


Sabah Zwein
(Líbano)


Ésta no es manera de devolver los semblantes frustrados
a su estado normal.
Ésta no es manera de amasar cuerpos desnudos.

Sobre el peldaño de una expresión.
Sobre el peldaño de nuestros ecos.
Los ecos del ayer.
Sobre el peldaño.
El alba.

Tu expresión ya tuvo lugar antes.
Ayer. Antes.
Nuestro retorno es muy difícil.
Mi dolor es comienzo de la palabra.
La palabra antecedente.

En la incapacidad de expresión.
En el mundo invisible. En.
Nos desintegramos. Andadura imposible.

A partir de nuestros momentos eternos.
A partir de nuestras cabezas invertidas.
Hacia mi casa antigua.

Tú. O. A partir del sol naciente.
A partir de nosotros.
En quién nos convertiremos
a partir de tu semblante preliminar.
O sea, y tu aliento.
A partir de un día lejano, ayer
Siempre, siempre.

Mi casa antigua
mi sol inefable
este tiempo viejo que no cambia
y tú, contigo.

El dolor de nuestras silabas rasgadas.
El eco de tu movimiento.

Me mortifica.
El dolor de no escribir.
De.

Ayer.
O sobrepasar la larga escalera
flotar en el oro en el viento
envolverte desnudo en sudario blanco.

Para qué parar tanto
Ante nuestras miradas oblicuas
Conservar nuestro hombro compartido
Excavar en la palabra mutua.

Sobre el peldaño de nuestras largas sonrisas.
La vieja sombra se vuelve inclinada.

Tú quedaste, en el crepúsculo, al borde del mar
un mar muerto.
Veo a personas desconocidas
remando
hoy.

Es un momento minúsculo.
Veo flores que crecen en tu jardín inclinado.
Y yo.
En el centro, nunca, o tú.

A partir del abismo luminoso
a partir de los muy lentos sonidos
a partir de tu semblante.

A partir de nuestras caras perturbadas.
Las palabras son triviales.
Las palabras están cerradas.
Por qué la puerta roja está cerrada.


























viernes, 8 de junio de 2007

"Palabra culpable", de Sabah Zwein

Vilnes Paimanis

PALABRA CULPABLE
Sabah Zwein
(Líbano)

Palabras





Ésta no es manera de devolver los semblantes frustrados
a su estado normal.
Ésta no es manera de amasar cuerpos desnudos.

Sobre el peldaño de una expresión.
Sobre el peldaño de nuestros ecos.
Los ecos del ayer.
Sobre el peldaño.
El alba.

Tu expresión ya tuvo lugar antes.
Ayer. Antes.
Nuestro retorno es muy difícil.
Mi dolor es comienzo de la palabra.
La palabra antecedente.

En la incapacidad de expresión.
En el mundo invisible. En.
Nos desintegramos. Andadura imposible.

A partir de nuestros momentos eternos.
A partir de nuestras cabezas invertidas.
Hacia mi casa antigua.

Tú. O. A partir del sol naciente.
A partir de nosotros.
En quién nos convertiremos
a partir de tu semblante preliminar.
O sea, y tu aliento.
A partir de un día lejano, ayer
Siempre, siempre.

Mi casa antigua
mi sol inefable
este tiempo viejo que no cambia
y tú, contigo.

El dolor de nuestras silabas rasgadas.
El eco de tu movimiento.

Me mortifica.
El dolor de no escribir.
De.

Ayer.
O sobrepasar la larga escalera
flotar en el oro en el viento
envolverte desnudo en sudario blanco.

Para qué parar tanto
Ante nuestras miradas oblicuas
Conservar nuestro hombro compartido
Excavar en la palabra mutua.

Sobre el peldaño de nuestras largas sonrisas.
La vieja sombra se vuelve inclinada.

Tú quedaste, en el crepúsculo, al borde del mar
un mar muerto.
Veo a personas desconocidas
remando
hoy.

Es un momento minúsculo.
Veo flores que crecen en tu jardín inclinado.
Y yo.
En el centro, nunca, o tú.

A partir del abismo luminoso
a partir de los muy lentos sonidos
a partir de tu semblante.

A partir de nuestras caras perturbadas.
Las palabras son triviales.
Las palabras están cerradas.
Por qué la puerta roja está cerrada.



El tiempo está todavía perdido(Extractos)



Ellas se lavan con la tierra,
se lanzan intensas entre el rostro blanco y la piedra.

* * * * *
Me he embriagado con una palabra culpable.
Me embriago con el tiempo reducido a nada.

* * * * *

Pero la palabra aquí está en su posibilidad.
O brilla la frente.

* * * * *

Radiantes son ellas. Y me embriagué.
También me embriagué con la ausencia de mis lugares.

* * * * *

Ellas han salido del fondo del error.
Ellas se paran en el borde de la palabra.

* * * * *

Tierra culpable como sus letras primeras y me he inclinado hasta el crepúsculo.

* * * * *

Nuestro lado, o, tu lado mas hermoso o, te veo,
hoy también, en la apertura infinita. Te veo también,
aquí.


***


Nota.- Ocho poemarios, parcial o totalmente traducidos al francés, inglés, alemán, portugués, sueco, italiano y castellano, nos hablan por sí mismos de la trayectoria de una poeta libanesa como Sabah Zwein, cuya poesía, de cualidades y texturas europeizantes, contrasta vivísimamente con la poesía árabe contemporánea, que -salvo notables excepciones- permanece invulnerable a las innovaciones de la poesía occidental y "protegida" de sus "perversiones" morales por las censuras ideológicas y políticas de la mayoría de los estados y paises musulmanes. Además de su labor de creación poética, Sabah Zwein tuvo a su cargo, entre 1986 y 2004, la sección de crítica literaria y cinematográfica en el periódico libanés An-Nahar, tareas que hoy ejerce en varias revistas árabes y occidentales. Para un mayor conocimiento de su trabajo, el lector puede acudir a la siguiente página:



1 comentario anterior:
Anónimo dijo: Primero fueron los israelíes Nathán Yonathán y Michal Held, esta última con sus poemas sefardíes; y más tarde el turco Üzeyr Lokman Çayci, y ahora la libanesa Sabah Zwein. Reitero mis felicitaciones para todos ustedes por abrirnos las puertas de lo que se hace fuera de nuestro país. Ojalá que esos vientos de siempre conmuevan un poco a los poetas españoles y nos aleje a todos del aburrimiento que nos provocan los autores que solo hablan de sí mismos. Luis Santángel (30 de mayo de 2007 9:12)