El Toro de Barro

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jueves, 28 de marzo de 2013

"La transparencia, Dios, la transparencia", de Juan Ramón Jiménez

Mercedes Ridocci




 La trasparencia, Dios,
la transparencia




   Dios del venir, te siento entre mis manos,
aquí estás enredado conmigo, en lucha hermosa
de amor, lo mismo
que un fuego con su aire.

     No eres mi redentor, ni eres mi ejemplo,
ni mi padre, ni mi hijo, ni mi hermano;
eres igual y uno, eres distinto y todo;
eres dios de lo hermoso conseguido,
conciencia mía de lo hermoso.

     Yo nada tengo que purgar.
Toda mi impedimenta
no es sino fundación para este hoy
en que, al fin, te deseo;
porque estás ya a mi lado
en mi eléctrica zona,
como está en el amor el amor lleno.

     Tú, esencia, eres conciencia; mi conciencia
y la de otros, la de todos
con la forma suma de conciencia;
que la esencia es lo sumo,
es la forma suprema conseguible,
y tu esencia está en mí, como mi forma.

     Todos mis moldes, llenos
estuvieron de ti; pero tú, ahora,
no tienes molde, estás sin molde; eres la gracia
que no admite sostén,
que no admite corona,
que corona y sostiene siendo ingrave.

     Eres la gracia libre,
la gloria del gustar, la eterna simpatía,
el gozo del temblor, la luminaria
del clariver, el fondo del amor,
el horizonte que no quita nada;
la transparencia, dios la transparencia,
el uno al fin, dios ahora sólito en el uno mío,
en el mundo que yo por ti y para ti he creado.



De su libro
Animal de fondo
(1949





"Otro yo"

"Soy éste"





 
Grandes Obras de
El Toro de Barro
PVP: 8 euros
Pedidos a:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
 
No era nuestro el tiempo. Era de otros que fueron nosotros
sin cicatrices, sin velos, casi desnudos.
Otros cuya piel era dorada ,
mundo con luz y menor sobresalto (…)
No aceptamos la forma que tuvimos.
Es sólo un rumor
que rinde su presencia
con sombras que nadie reconoce.
De nada sirve saber en dónde estamos:
La realidad conserva en sus umbrías
resplandores de una luz que no nos pertenece.
Vivir es costumbre,
fulgor fingido,
ilusión de ver entre tanta ceguera.
 
 
Otros  poemas de
 

martes, 12 de febrero de 2013

"Soy éste", de Juan Ramón Jiménez



 Soy éste



Yo no soy yo.
Soy este
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.



De su libro
Eternidades,

PVP: 8 euros
Pedidos a:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
No era nuestro el tiempo. Era de otros que fueron nosotros
sin cicatrices, sin velos, casi desnudos.
Otros cuya piel era dorada ,
mundo con luz y menor sobresalto (…)

No aceptamos la forma que tuvimos.
Es sólo un rumor
que rinde su presencia
con sombras que nadie reconoce.

De nada sirve saber en dónde estamos:
La realidad conserva en sus umbrías
resplandores de una luz que no nos pertenece.

Vivir es costumbre,
fulgor fingido,
ilusión de ver entre tanta ceguera.


Otros  poemas de

 
















 

lunes, 14 de enero de 2013

El "otro yo", de Juan Ramón Jiménez


Otro Yo





Alguna noche que he ido tarde al jardín, en los árboles
he visto a otro yo enlutado que no deja de mirarme.

Me sonríe y, lentamente, no sé cómo, va acercándose,
y sus ojos quietos tienen un brillo extraño que atrae.

Y corre, como un maldito, al rincón de los rosales,
y vuelve con un clamar y un reír de espantaánjeles.

Y se pone una careta (y no deja de mirarme)
y tras los huecos de yeso sus ojos brillan infames.

Me hace jestos imposibles, imita demonio y ánjel,
y se cambia el parecer, con sombra y luna en el traje.

He huido. Y desde mi cuarto, a través de los cristales,
lo he visto subido a un árbol y sin dejar de mirarme.


 Grandes Obras de 
El Toro de Barro
 PVP 8 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

llegar limpia de nombres
a tu nombre
sin gestos del pasado
ni voces que reclamen
como recién nacida
que viera por vez primera
a alguien
que no fuera su madre
sin ecos reconocibles
y poder nombrar nuestra mirada
con palabras nuevas
que contengan
la profundidad

del primer día sobre la tierra
 
Otros poemas de 
Neus Aguado



"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci