El Toro de Barro

El Toro de Barro
Mostrando entradas con la etiqueta .Verónica Pedemonte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta .Verónica Pedemonte. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de octubre de 2014

«El parque de los aliados», de Verónica Pedemonte

Poema EL PARQUE DE LOS ALIADOS, de Verónica Pedemonte,  Amela Einat, "La cicatriz del humo”, Col. «Biblioteca Internacional del Holocausto», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed., Tarancón de Cuenca, 2005. PVP 10 Euros, edicioneseltorodebarro@yahoo.es



Verónica Pedemonte 
(Uruguay, 1967)
El parque de los aliados


               
El Parque de los Aliados se llama de otro modo.
Los aliados se fueron después de masacrar la hoja.
Hoy, ya nadie se atreve a pronunciar su nombre.
Ese parque servía para tomar el sol,
las hijas de Petersen, de la embajada sueca
dejaban sus melenas platino sobre la hierba.
Tu corazón como un soldado se alistaba
en la banda de los corazones solitarios.
Cruzabas la hierba azul, un pura sangre,
que el tiempo congelaba en la memoria.
Más allá el hospital dictaba cartas
sobre la vida y la muerte desde afilados escalpelos.
Llegabas a la hora de la cena y yo reconstruía para ti
el puzle misterioso de un hogar.
Ese parque servía, como todos los parques,
como todos los parques sin alianzas,
para decir regreso, después de atravesarlo.



         De su libro
Cuando Europa era el mundo
España, 2006



Otros poemas de
Verónica Pedemonte

«Amanda»
«Muerde»
«Pumas»



Grandes Obras de 
El Toro de Barro
 Amela Einat, "La cicatriz del humo”, Col. «Biblioteca Internacional del Holocausto», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed., Tarancón de Cuenca, 2005. PVP 10 Euros, edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Amela Einat, "La cicatriz del humo” (Novela)
Col. «Biblioteca Internacional del Holocausto»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed.
Tarancón de Cuenca, 2005.
PVP 10 Euros

 



















lunes, 26 de mayo de 2014

Psª del Holocausto. Verónica Pedemonte: «Se escribe siempre desde Auschwitz»





Estudio, selección y notas de Carlos Morales.
(En preparación) 

Verónica Pedemonte
 (Uruguay, 1963)
Se escribe siempre desde Auschwitz

Para Silvia Loutau


Las cenizas Celan flotan en todas partes
larga noche, Celan, larga vida.
Largo exilio en tus ojos del color de la muerte.
Vértebras, huesos, pubis, occipital, húmeros tristes,
país invertebrado, amor insomne, tiempo.
De ti surgen y cantan y se aventan
crematorios de ayer hogueras de mañana.
El Sena un no lugar para tu despedida.
Sin arco del triunfo ni héroes conocidos.
Sin por fin la derrota del nazismo absoluto.
Tu adiós de rito oscuro para los bienpensantes que se ganan
su muerte de oro en la rive droite.
No increpan a la parca su impúdica costumbre
de sierva antigua y seca.
Cenizas con lacitos, cenizas con anillos.
Cenizas con idiomas, cenizas con silencios.
Los que hablan lenguas vivas con una lengua muerta.
Los que hablan lenguas muertas con una lengua viva.
Los gorriones de Piaf en el burdel antiguo
y sus ojos enfermos de mirar amor
mancillado la matriz profanada la piel
que adorna y viste el cuerpo, la cama, la impudicia.
La Weltenshauung, el agudo zapato de aguja.
Pallack palack este abrigo de cuero el calabozo.
Tu cenizas Celan, Ingeborg Bachmann, Kafka.
Nunca después de Auschwitz siempre en Auschwitz.
Auschwitz aquí quinta avenida de los sin fortuna
Auschwitz allí Arrabal de La Miseria esquina La Derrota.
Se escribe con minúsculas tras los messerschmitt.
Larga noche de abril de tu inocencia que toman por delito.
Tu cuerpo propiedad tu cuerpo estigma de tu cuerpo.
Ellos tus dueños que no saben de tu propia mano
Ellos tus dueños que no saben de tu propio sueño.
Que dictan la sentencia condenatoria previa,
que dictan la sentencia condenatoria póstuma
ellos tus dueños, que no saben Celan, y viven muertos




Grandes Obras de
El Toro de Barro
Carlos de la Rica, "Yad Vashem"   Biblioteca Internacional del Holocausto  Ed. El toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000.  PVP: 8 euros Pedidos a:  edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Carlos de la Rica, "Yad Vashen”
Col. «Biblioteca Internacional del Holocausto»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed.
Tarancón de Cuenca, 2000.
PVP 8 Euros 
Carlos de la Rica, "Yad Vashem"   Biblioteca Internacional del Holocausto  Ed. El toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000.  PVP: 8 euros Pedidos a:  edicioneseltorodebarro@yahoo.es







lunes, 13 de enero de 2014

«Muerde», de Verónica Pedemonte


Muerde!


Quetzalcoaltl me dijo: ¡Muerde!
Y yo mordí de la manzana,
del árbol de la ciencia
del bien y del mal.
"Ser como dios es justo", dije.

Solo en el paraíso, protegido,
apenas simio, apenas ángel,
Adán sin nombre.

Rompí las ataduras
los anillos de la materia sin materia.
He dado a luz.
Quetzalcoalt me dijo muerde,
y desplegó sus alas.


De su libro
Al este del Edén


 Grandes Obras de 
El Toro de Barro
 PVP 10 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

llegar limpia de nombres
a tu nombre
sin gestos del pasado
ni voces que reclamen
como recién nacida
que viera por vez primera
a alguien
que no fuera su madre
sin ecos reconocibles
y poder nombrar nuestra mirada
con palabras nuevas
que contengan
la profundidad

del primer día sobre la tierra
Otros poemas de 
Neus Aguado



"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci

 

 














jueves, 25 de julio de 2013

«Pumas», de Verónica Pedemonte

Jordi Santacana
PumaS


Yo tenía dos pumas
dos pumas que surgían
de la selva profunda.
Dos pumas que comían en mi mano
y si mi corazón estaba triste
los pumas devoraban mi tristeza.
Y rugían de alegría cuando yo estaba alegre.
Y cuando mi deseo aparecía en la noche
con ojos encendidos avanzaban
las dos inmensas fieras.
Yo tenía dos pumas, que te vieron
surgir del fuego como un nuevo Vulcano.
Se han vuelto tus guardianes y me dejan
tan sola entre las sombras.


De su libro
Al este del Edén

Otros poemas de
Verónica Pedemonte

«Amanda»
«Muerde»
«Pumas»

 Grandes Obras de 
El Toro de Barro
Shamer Khair, en Carlos Morales COEXISTENCIA, Antología de la poesía israelí -árabe y hebrea- contemporánea.
2ª Edición. PVP 10 euros 
edicioneseltorodebarro@yahoo.es


En todo lugar
hay un precipicio para los valientes
y una sombra para los exhaustos
y un manantial volcando su frialdad.
En todo amanecer
hay rocío para los temblorosos
y luz para los amantes
y frías piedras y salvajes pastos.
En todo anochecer
hay sosiego para los tempestuosos
y liviandad para los solitarios
y una roca para los que yacen al final del camino.


Otros poemas de






"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci