jueves 9 de febrero de 2012

"Canción de Amor", de Rainer María Rilke





Rainer María Rilke 
Canción de amor 


¿Cómo sujetar mi alma para
que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla 
hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
en un rincón extraño y mudo
donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse. 


Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
nos une, como un golpe de arco,
que una sola voz arranca de dos cuerdas.
¿En qué instrumento nos tensaron?
¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
¡Oh, dulce canto!





miércoles 8 de febrero de 2012

"A Ezra Pound", de Carlos de la Rica




A EZRA PAUND
Carlos de la Rica
(La Casa, 1960)






Ezra Pound Oh! Ma jolie consiste en dejar los ojos
como joyas,
no afectarme demasiado por los pisos y equipajes
-Comment allez vous?-
acelerar los pasos leyendo en los breviarios
o derivar mi frente hacia otras constelaciones.

Soy yo –piccolo abattino encuadernado en Cuenca-
quien de lejos te habla un tanto con sabor de mueca
sin ningún mal deseo que emocione la tregua
tal un poste

Lentamente me sucedo con las piernas a un lado

Se iluminan los trenes –Savez vous l’heure qu’i1 est?-
-bueno es que la luna dé consejos-
-quizá los pasaportes tropiecen con el frío-

Debussy me surca. Las cosas van mal en Alemania
los clásicos se leen copo a copo por las tardes
y en los bares lienzos pregonan lo mismo que los dioses

Ezra Pound, ¡oh! Las flores completan el paisaje
la yedra trepa al lado, tú te pudres
porque una noche tuviste por la mano
algo peor que un mal pensamiento
As tu vu mon cousin?-

Por eso siembro alondras por las calles
para decirte que Picasso es de Málaga y pinta
"Still life wiht saucepan", en el 45
y últimamente alumbra vasos que patinan

Agonizan ternuras, Ezra Pound, las que mis ojos sueñan
las que mis manos tocan con prudencia

En Londres Winston Churchill anuncia por radio su programa
en Palestina las muchedumbres rezan a Cristo o al profeta
en cambio por Francia el presidente espera

Créeme, Ezra Pound, las cosas bellas van cambiando
ya no existen los héroes que tendió la marea
y la palabra camina igual que la mentira

Ignoras, por ejemplo, que el Rey sigue en Yerbas Buenas
se alzan esos techos, paviméntanse los astros
se empadronan los vientos, úrdense picos de paloma
que en España los dólares se pesan y toreros

"Demain c’est aujourd’hui"
así cerramos los cerrojos por pánico a las bombas
preparamos con recelo las medidas del Gobierno
o nos enfadamos un tanto al conocer que
girasoles extraños crecen en Baviera

No hagas caso Ezra Pound recluido como loco
pues locos andamos los que habitan el planeta
y la Prensa y los cantantes del Leicester

Es inútil que Dulles apremie a Europa
tú bien sabes lo terca que es por vieja

Cette troupe-oi de bons acteurs
Ezra Pound; oh qué inútiles son los palcos,
pero más tonto es el mundo que contempla.






miércoles 1 de febrero de 2012

"La canción del guerrero" (Versión de Carlos Morales)





Jean Luc Manaud




CANTO DEL GUERRERO
(anónimo de Djerba)

-Versión de Carlos Morales-
12-01-2006


Cuántas veces, impasible, he escuchado golpear sobre mis casco y mi coraza
las flechas y los sables,
pero nunca pude oír, sin estremecerme, el ligero susurro de su túnica
cuando su túnica se arrastraba por el suelo.

Cuántas veces, sí, en lo más fuerte del combate, escuché con indiferencia
los oscuros tambores de mis enemigos,
sus airadas proclamas de guerra,
pero nunca pude, sin llorar, la música de los cantares
de mi amada.

Cuántas veces, con el pulso sereno, he detenido la sangre que
manaba de mis heridas abiertas
y calientes,
pero nunca, nunca, pude mirar, sin que me temblaran las rodillas,
la roja flor de su boca.

Cuántas veces he sonreído al escuchar los desafíos temibles
de quienes quisieron segar el cuello de mi vida,
pero todo el poder de mi cuerpo inclina su cabeza
y se desvanece
cuando ella me abre sus brazos en la sombra....





 
 
 
 
 
 
 

lunes 30 de enero de 2012

"Amanda", de Verónica Pedemonte...







AMANDA

Verónica Pedemonte




Te recuerdo, Amanda, venías con él.
Tenías cicatrices en el cuello y sonreías.
Marisa cantaba canciones criollas.
Pasó un tiempo muy largo
el tiempo que tarda en crecer un petirrojo,
el tiempo que media entre dos navidades.
El tiempo suficiente de la huida.
Dejaron de caberme los zapatos
aquel vestido blanco le sirvió a la muñeca.
Te recuerdo Amanda, era mi cumpleaños.
Trajiste una cesta de chicles de frutilla.
Tenías en la cintura cicatrices.
Yo las vi mientras el chicle de frutilla
se deshizo de placer en mi boca.
Era la época de las lluvias torrenciales.
Los niños sonreíamos por no ir a la escuela.
Por eso, no me di cuenta, Amanda,
que el agua de tu cara no era lluvia.





sábado 28 de enero de 2012

"Bendición para la vejez", de John O'Donahue





Bendición para la vejez

John O'Donahue


Que la luz de tu alma te cuide.
Que tus preocupaciones y angustias sobre la vejez se transfiguren.
Que junto con el ojo de tu alma se te conceda sabiduría para ver este bello tiempo de cosecha.
Que tengas paciencia para cosechar tu vida, para curar las heridas, para permitir que se aproxime y se vuelva parte de ti.
Que tengas una gran dignidad y conciencia de tu libertad, y que sobre todo se te conceda el maravilloso don de conocer la luz eterna y la belleza que hay en ti.
Bendito seas y ojalá encuentres en ti mismo amor para ti mismo...




John O'Donahue, Anam Cara. El libro de la sabiduría celta, 1997.




Mi gratitud infinita para Myriam Iturra Ampuero
(http://a-chuisle-mo-croi.blogspot.com/)






miércoles 25 de enero de 2012

Nezahualcóyotl, "Alegraos"





Florecillas de los acantilados de Tatatila, en Verazruz




NEZAHUALCÓYOTL

Alegraos
(Versión de Carlos Morales)
-25 de enero de 2006-



Alegros con el aroma de las flores
que toman nuestras manos.
Poneos los floridos collares
pues las flores del tiempo de la lluvia
  han abierto sus vestidos y derraman su fragancia.

Por ahí anda el pájaro con sus alegres cantos
buscando la casa de su dios entre las flores.  


Alegrémonos,
pues solo bajo nuestros cantos perece la tristeza,
ay, señores, sí,  
sólo cantando disipais vuestro dolor.

Las flores que inventa el dador de la vida,
las flores que se inclinan ante aquél que a sí mismo se inventó,
las flores placenteras que ahuyentan vuestro llanto...

lunes 23 de enero de 2012

Antonio Medinilla, "Es otra la llave, Hija de Dios"




Fotograma de El Sur, de Víctor Erice


Delátame al método
De las disoluciones
-ya no es mi cargo-
Porque vine a ti
Desnudo y en llamas
Para salvar
La vida de un muerto
Con el humo de llorarle-

¿Padre, por qué me has abandonado?

Nunca dije, Mortaja,
Lo no,
Ni el sí-
No dije nada-
Ni pedí tu mano
Sin mí
Que me envuelve
Bajo el lino protector-


Me acusará el ojo:
La inocencia con metales,
La niña que inquiere
El gesto abrasador de la respuesta-
Ante el ser humano
Los ángeles enmudecen-


Somos cuanto desconocemos-


Te ofrecí la boca del sur
Como te di la cruz del sur-
la salvación de las bestias
Que deambulan bajo la lluvia
Y ladran en la noche que nos roza
Que ahora soy el péndulo
Que busca las aguas ocultas-


Mira bajo tu almohada, Estrella,
Aquel que te habla
Y eres no-


La humilde brizna de hierba, compañera,
acógela en tu bolsillo;
pronto cubrirá el mundo de los abundantes,
vestirá el mundo de los escasos,
donde ocultamos todo el amor propio.



No mires para ver
Cuanto supe olvidar
En la hierba que nos ampara-


Es otra la llave, Hija de Dios-