El Toro de Barro

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domingo, 1 de junio de 2014

«La hija del capitán Nemo», de Cecilia Quílez

Cecilia Quílez
La hija del capitán Nemo
 

En aquel instante preciso
Un ángel
Tocó
Su mano

 

Padre, 

Estoy temblando de agua y frío. Me has arrojado a la casa de la tempestad, en el páramo más alto donde la miseria está preñada de sudor y miedo.

Oh, mi hermosa infancia entre las letras cenicientas de Alejandría. Éste, padre, es el mayor naufragio de la tierra prometida. Crecí entre pecios cubiertos de coral, ídolos de recios antebrazos y cálidas mareas al cobijo de la pesadilla incierta de la aurora. Paseábamos midiendo el esplendor del vidrio caligráfico en los profetas legendarios, jugando a la intemporalidad del limo suave del océano. Fuera, los centinelas del caos educaban a los discípulos de la necedad en un blues desafinado por el odio.

Mi eternidad, padre, sentenciada por siempre a esta árida patria donde las lápidas escupen iniciales de inocentes. Están pidiendo justicia y pan para sus huérfanos. Me duelen los oídos y puedo oírles cantar ahora mientras esparcían el trigo felices de sí mismos. Sembraban a sus mujeres, a sus hijos. Sembraban y toda la belleza les era devuelta en frutos y el orden de las estrellas que les acompañaban. Somos albaceas de la herencia de un llanto. Bendito el sacrificio de los que se fueron sin nombre dejando su llama en nuestra conciencia.

Padre, fuiste condenado al destierro por los licenciados en la cláusula de la codicia. Hoy alimentan a sus herederos con un pájaro negro en la cabeza. Poco hueso para tanta baba. Así es la mansedumbre de la victoria: un sedal de alambre para peces ciegos. Te reconozco ahora, sin asilo para respuestas. Cada noche, padre, suena a las 12 el despertador de la historia. Giran y giran las manecillas y una bailarina con escafandra baila en mis ojos. Hay un afogue de lava horadando mis entrañas. La repulsa a la pernada de la carne por los infieles de la lealtad. Tú me enseñaste el arcano mayor de la fábula bajo las ruinas de los dioses. Su luminaria ha sido pasto del embuste en los molares de un tiburón blanco. Inoculan ignorancia, ponzoña de vacío que desgarra mis horas como una turba incontenible de gatos salvajes. Asco digo, perdóname padre. Están bajando el precio a los anuncios por pleitesía. La razón es ya una variz sin retorno. O acaso el traidor anhela su misericordia en el anzuelo consagrado de lo inmortal?
  
Qué me has dado padre?…Son las 12 y no puedo dormir. Tiemblo de agua y tiemblo de frío. Y no quiero ser vencida. 
 

De su libro
La hija del capitán Nemo
Calambur, 2014.
 
 
 

«Un poeta nace de espaldas»






 
 
Grandes Obras de 
El Toro de Barro
Mercedes Escolano, "Estelas"
Col. La piedra que habla,
Ed. El toro de Barro, Carlos Morales Ed.
PVP: 10 euros Pedidos a:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

Mercedes Escolano "Islas", Col. Cuadernos del Mediterráneo, El Toro dMercedes Escolano "Estelas", Col. La Piedra que habla, El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2005e Barro, Tarancón de Cuenca 2000

 

 








 










 













 























sábado, 11 de mayo de 2013

«Un poeta nace de espaldas», de Cecilia Quilez

Cecilia Quílez
Un poeta nace de espaldas


                     

Un poeta nace de espaldas
Una poeta nace de espaldas
Su madre y su padre lo saben
Y callan
Como una vergüenza mal parida
Apagan con ellos el primer cumpleaños
Les cubren con bengalas lo que aún no dicen
Un poeta no recuerda la papilla sino la fruta podrida
La leche agria
Una poeta sabe de la ubre de la vida
Busquen al poeta que no busca
Un poeta respira en el verso genitalmente
No sabe no entiende no hace falta
La poeta lo mismo
Lo sabe lo entiende y lo arrulla
Aunque no sea de nadie
Un poeta una poeta la poesía
Mienten e inventan los que crean
Que rimar un final bien enmendado
Es ejercicio fácil más no saben
Que un poeta una poeta
Olvidan todo
Y sólo escriben escriben
Con sed de cualquier día
Mamando y mamando
Así se acabe todo y en la absurda
Cadencia del momento
Todo signifique un estar más
De menos
Que un natalicio excepcional
Un poeta una poeta
Deberían morir
Cantándose en la miseria
Alabar el parto inocente
Del mañana
Y tú tú y tú
Aunque no seas todavía
Aunque no
No sepas quién eres

 Grandes Obras de 
El Toro de Barro

Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2002.
edicioneseltorodebarro@yahoo.esPVP 10 euros.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.








 








 
 


 

lunes, 12 de marzo de 2012

Cecilia Quílez, "Si apareciera el ángel"

Cecilia Quílez
Escruturaciones





Escruturizar (I)

..Yo escribo.
Uds. Acentúen si lo creen necesario.
Pero el estado comatosos
Y los puntos de partida
Son propiedad privada.




Escruturizar (II)

No creo en la razón
De ser en el poema
Dando vueltas dentro
Mordiendo su lengua
Como un racimo de de uvas secas
El poeta siempre solo
Sumergido entre la nada y el destello
Implorando caridad a las palomas
Escribiendo finales
En las tumbas de los cuervos.

  

 Escruturizar (III)

El poema siempre es un sacrificio
La mayor tortura
Es no escribirlo
No hay limosna suficiente
Que calme la soberbia de los dioses



Escruturación (VIII)

Si apareciera el ángel,
si apareciera...

  

Escruturación (IX)

Acaba conmigo
sobre ti
o déjame asesinar
la impotencia
de no saber
cómo nombrarte.




Escruturación (X)

Ven, entra
Lentamente
Sí, te noto
Más rápido
Duele
Pero te gusta
Ya llego, vamos
Vérsame ahora
Hágase la palabra
Y olvídame
 Por hoy
Ya basta




Escruturación (XI)

El poeta siempre incumple
La misma deuda
Arañando los días
Entre brotes secos
El poeta, una flor
En fingida armonía
El poeta es sin querer
Escribano difunto
De cualquier silencio.


Escruturación (XIII)

Soy una impostora
Mis manos son una agresión en blanco y negro
Sólo me alivia el color de la mañana
a la que jamás he escrito.







«Un poeta nace de espaldas»




Grandes Obras de 
El Toro de Barro



Clara Janés, "Huellas sobre una corteza". Col «Cuadernos del Mediterráneo»,. Carlos Morales Ed. Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2004.
 Clara Janés, "Huellas sobre una corteza".
Col «Cuadernos del Mediterráneo»,
Carlos Morales Ed., Ed. El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca 2004.
 Clara Janés, "Huellas sobre una corteza". Col Cuadernos del Mediterráneo. Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2004.