El Toro de Barro

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lunes, 16 de noviembre de 2020

La «Oda», de Arseni Tarkovski

 


Arseni Tarkovski

(Unión Soviética, 1907-1989)

Oda

Traducción de Miguel Ángel Gómez Angulo

 

 

Me queda poco aire y poco pan
Si pudiera quitarme de los hombros
Esta camisa helada
Rellenar mi garganta de cielo luminoso
Alargarme entre dos océanos
Acostarme a tus pies en una carretera
Como la estrella de un grano de arena
En la arena estrellada
Y sobre ti dos alas
Se elevaran de flor en flor
 
Podrías asomar primero
Y entreabrirme tu grandeza
Gigante podrías desplegar
Tu gran libro sobre el verano
Y escribirme en la lengua
Tu nombre
Entonces prendería fuego bajo tus pasos
Y para siempre me perdería en la arena.



  Grandes Obras de 

EToro de Barro
Ángel Crespo, Oculta transparencia (Antología, 1950-1959)   Prólogo Toni Montesinos Col. «Mayor de poesía» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2000. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Ángel Crespo, Oculta transparencia (Antología, 1950-1959)
  Prólogo Toni Montesinos
Col. «Mayor de poesía»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2000.
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
 




















lunes, 3 de noviembre de 2014

«Cuarto poema», de Arseny Tarkovski

CUARTO POEMA, de Arseny Tarkovski; Libro de Referencia: Marga Clark, "Auras", Ed. El toro de barro, Carlos Morales Ed. Tarancón de Cuenca 2001


Arseny Tarkovski
(Rusia, 1907-1989)
Cuarto poema
Traducción de Irina Bogdaschevski.




Tiene un solo cuerpo el hombre,
como una celda de aislamiento,
y el alma se ha cansado  
de tan apretada cáscara
de minúsculos ojos y oídos tan pequeños,
y de esa piel toda cicatriz
que sus huesos esconde.
Atraviesa la retina y vuela
hacia la fuente del cielo,
hacia la raíz helada,
hacia la carroza de los pájaros
y tras las rejas de su prisión viviente
escucha murmurar al prado con los bosques
y sonar la trompeta de los siete mares.
Es un pecado tener el alma sin cuerpo,
es lo mismo que un cuerpo sin camisa,
como si no tuviera ni obra, ni proyecto,
ningún designio, ni una sola línea.
Puros enigmas sin ninguna clave.
Pues, quién volvería hacia atrás
después de haber bailado
donde nadie bailaría jamás.
Y sueño con un alma diferente,
vestida de otra manera,
que arde, recorriendo siempre
el camino entre la timidez y la espera,
como una llamada seca, sin reflejo,
que corre al ras del suelo
y como un recuerdo, nos deja
el ramo de lilas en la mesa.
Corre, niño; no te apiades
de Eurídice desdichada,
echa a rodar por el mundo
tu aro de cobre con una vara,
mientras, apenas audible
pero respondiendo a cada paso,
la tierra suena en los oídos
tan alegre y austera.




 Grandes Obras de
El Toro de Barro
Marga Clark, "Auras", Ed. El toro de barro, Carlos Morales Ed. Tarancón de Cuenca 2001
Agotado
"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci












lunes, 28 de enero de 2013

"Vida, vida", de Arseny Tarkovski


Arseny Tarkovski. Versión de Carlos Morales. Poesía El Toro de "Vida, Vida", Arseny Tarkovski. Poesía El Toro de Barro. Libro recomendado: Mercedes Escolano, ESTELAS, El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2005Barro.




Arseny Tarkovsky



No creo en los presentimientos, y tampoco me asustan las señales.
No huyo del veneno, ni de la calumnia.
En este mundo no existe la muerte. Todo es inmortal.
No hay que temer a la muerte
ni a los diecisiete, ni a los setenta años.
Existe solamente la realidad y la luz.
No hay ni oscuridad ni muerte en este mundo.
Estamos todos reunidos en la orilla del mar,
y yo soy de aquellos que recogen llenas de inmortalidad las redes.


Seguid  habitando la casa para que no se derrumbe.
Yo convocaré un siglo cualquiera
para entrar en él y construir un hogar.
Es por eso que los hijos y sus mujeres están conmigo
en torno de la misma mesa que fuera del abuelo y sus nietos.
El futuro es hoy, y si levanto la mano
caerán cinco rayos de luz sobre vosotros.
Apuntalé los días del pasado,
cosiéndolos con mis clavículas sobre las espaldas,
medí los años con cadenas de agrimensor, horadé el tiempo
como si el tiempo fuese los Urales, y elegí el siglo según mi
(estatura.

Bajamos al sur y levantamos el polvo de las estepas...
Se encrespó el pasto alto, bromeó el grillo, cantó a las herraduras,
con sus bigotes nos auguró el futuro,
y como un monje me amenazó con el infierno.

Até mi destino a una silla de montar,
y erguido cabalgo en los estribos como un adolescente sobre el
(tiempo que algún día llegará;  
Amo mi inmortalidad, que mi sangre de siglo en siglo corra.
Pagaría obstinado con mi vida por un rincón seguro de dulce tibieza
si mi vida no fuera una aguja voladora
 
que, como un hilo, por el mundo me arrastrara.





Compuse esta versión sobre las traducciones de Irina Bogdaschevski y de Enrique Tourever.







LIBROS RECOMENDADOS

Mercedes Escolano, ESTELAS, El toro de barro, Tarancón de Cuenca 2005
 PVP: 8 euros
Pedidos a edicioneseltorodebarro@yahoo.es

Arseny Tarkovski. Poesía El Toro de Barro.
El buscador de joyas