El Toro de Barro

El Toro de Barro
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jueves, 29 de mayo de 2014

«Una temporada en el Pére-Lachaise», de Neus Aguado


Cementerio de Pére-Lachaise
Una vista del cementerio parisino de origen medieval de Pére-Lachaise, donde reposan los restos de grandes personalidades de la historia de la cultura universal, además de muchos monumentos funerarios, entr ellos el dedicado a los amantes del siglo XII Abelardo y Eloisa.





Neus Aguado
(Argentina, 1955)

Una temporada en Pére-Lachaise



El amor filtrado por el sol como los vitrales de la avenue Aguado
del Père-Lachaise aquel diciembre de mil novecientos noventa y nueve
el amor cubierto por la nieve aquel otro diciembre de aquel último año
de aquel último siglo de aquel último milenio y tristeza tristeza tristeza

el amor es un laberinto que no puede soportar el adiós
el amor es el laberinto de la hiedra que asfixia
el amor es el laberinto de las estatuas desnudas
el amor es el laberinto bajo las lámparas de arcilla
el amor es el laberinto de las libaciones sagradas
el amor es el laberinto de la cohabitación del deseo con el azar
el amor es el laberinto de ritos y ceremonias cotidianas
el amor es el laberinto que cabe en una urna
el amor es el laberinto de las máscaras de cera
el amor es el laberinto de las estelas
el amor es el laberinto del sueño y de la muerte
el amor es el laberinto que conduce a la casa real
el amor es un laberinto que no puede soportar el adiós
el amor es el laberinto donde enterrar el propio cadáver
el amor es el laberinto de las cenizas y de las lágrimas
el amor es el laberinto de los trabajos y los días
el amor es el laberinto donde trabajan las almas
el amor es el laberinto de los cuerpos de oro
el amor es el laberinto de los artesanos de Venus
el amor es el laberinto al que viajar con antorchas
el amor es el laberinto de las voces en vela
el amor es el laberinto de los aromas de naranjas quemadas
el amor es el laberinto de los murmullos y de los maullidos
el amor es el laberinto de los sauces y los cedros
el amor es un laberinto que no puede soportar el adiós
el amor es el laberinto que arrastra hacia el mar la esfinge
el amor es el laberinto de braseros ardiendo
el amor es el laberinto cuyo ascensor conduce al cadalso
el amor es el laberinto en el que las plañideras se abrazan
el amor es el laberinto que desconoce las últimas horas
el amor es el laberinto en el que descifrar designios
el amor es el laberinto en el que los nombres se pierden
el amor es el laberinto del gran duelo
el amor es el laberinto que detiene el propio tiempo
el amor es el laberinto de las cattleyas mossiae y del fervor
el amor es el laberinto del gozo licuado
el amor es un laberinto que no puede soportar el adiós

el amor filtrado por el sol como los vitrales de la avenue Aguado del Père-Lachaise aquel diciembre de mil novecientos noventa y nueve
el amor cubierto por la nieve aquel otro diciembre de aquel último año
de aquel último siglo de aquel último milenio y tristeza tristeza tristeza



De su plaquette

Entre Leones,

El Toro de Barro 2002.



Otros Poemas de Neus Aguado

"Sueños"  

"Oración"

"Nec spe nec metu"

"Cínica Belleza"

"El alma, a la hoguera"

"Una temporada en el Pére-Lachaise"

"La Rosa de Agua"


Grandes Obras de 
El Toro de Barro
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”, Col. «La piedra que habla», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed., Tarancón de Cuenca, 2005, PVP 10 euros. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”
Col. «La piedra que habla»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2005
PVP 10 euros.
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”, Col. «La piedra que habla», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed., Tarancón de Cuenca, 2005, PVP 10 euros. edicioneseltorodebarro@yahoo.es




 

























viernes, 23 de mayo de 2014

"La Caja negra", de Manuel Forcano

 
Brooke Shaden
 

   He salido a perfumar mi cuerpo
de quien me espera. Me he afeitado bien:
la mandíbula es terreno para el beso.
Soy una diana
que corre hacia su dardo,
agua azulbaldosa de un estanque
hacia el nadador que ha saltado desde el trampolín.

Si ahora fuera un avión y me estrellara,
os cegaría, al abrir mi caja negra,
tanta luz.


***



He sortit a perfumar el meu cos
de qui m’espera. M’he afaitat bé:
la mandíbula és terreny de bes.
Sóc una diana
que corre cap al dard,
aigua de blaurajola de piscina
cap al nedador que ha saltat del trampolí.

Si ara fos un avió i m’estavellés,
us cegaria, en obrir la meva caixa negra,
tanta llum.

 Llei d’estrangeria 
Ley de extranjería
Barcelona 2005



 Grandes Obras de
El Toro de Barro
Jesús Munárriz, "Viento Fresco", Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed. Cuenca 2000

PVP: 10 euros Pedidos a:

martes, 4 de marzo de 2014

"El hombre de los ojos rojos", de Ana María Moix




Ana María Moix
El hombre de los ojos rojos




Aquel hombre de ojos rojos y chaqueta azul venía
de muy lejos. Balbuceaba canciones por los parques y solía
relatar historias aparentemente sin sentido. Sin embargo,
parecía poseer un extraño entendimiento y saber
por qué algunos adolescentes lloran al despertar, herido
el pecho por el resplandor de la mañana.

 


 Grandes Obras de 
El Toro de Barro
 PVP 8 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

llegar limpia de nombres
a tu nombre
sin gestos del pasado
ni voces que reclamen
como recién nacida
que viera por vez primera
a alguien
que no fuera su madre
sin ecos reconocibles
y poder nombrar nuestra mirada
con palabras nuevas
que contengan
la profundidad

del primer día sobre la tierra
Otros poemas de 
Neus Aguado

"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci



 



 

   







jueves, 27 de febrero de 2014

"Tirando ángeles", de Dolors Miquel

 
Luis Vence




Tirando ángeleS


 (Traducción de Carlos Morales)


Hay un cochecito de bebé en el centro de la carnicería,
más sólo tengo ojos para la cabeza de la oveja y de su cría
que cuelgan lejos la una de la otra con dolor de desierto
(en el lacrimal.
Sin embargo, su amor de flor naciente crece de su carne muerta
y vence al olor de la sangre y la matanza
que ha empezado a mancharme las mejilla.
Mi abuela me agarra y empuja al borde del cochecito y dice:
“Mira dentro. Mira qué bonito!”
Necesito empinarme ante un círculo de cluecas exultantes
(de alegría,
entre las que están la hija y su madre carnicera
que hablan orgullosas sin parar de tantos cadáveres como llevan
(dentro.
Me han empujado.
Y lo que he visto me parece repugnante:
un trozo humano pequeño y repulsivo, un gusano calvo
(que me mira
con sus ojos de terrible carnicero. 
Para tapárselos, le he arrojado un ángel a la cara.
La abuela se ha enfadado mucho y hemos salido de la carnicería
más rápido de lo que entramos.
Me ha dicho que siempre le hago quedar mal y se ha llevado
todos los ángeles de mis bolsillos
y los que llevaba escondidos en los calcetines y en los puños.
Los ha guardado dentro de la caja de los botones viejos,
con la locura de la bisabuela,
la mujer maltratada de mi tío
y otros olvidados cachivaches.



Tirando ángeleS

Hi ha un cotxet de bebè al bell mig de la carnisseria.
En canvi, jo només tinc ulls per al cap de l'ovella i de la seva cria
que pengen lluny l'un de l'altre amb la seva pena de desert
al lacrimal.
Però el seu amor de flor d'albat creix al centre de la carn
morta
i venç l'olor de matança i sang que ha començat a embrutar-me
la galta.
La padrina m'agafa d'una revolada, m'acosta als marges del cotxet
i em diu:
“Mira a dins. Mira que bonic!”
He de posar-me de puntetes davant d'un cercle de lloques
exultants d'alegria,
entre les quals hi ha la filla i la mare carnissera, que
xerrotegen reinflades,
reborides de tants cadàvers com duen dins.
Elles m'hi han abocat.
El que hi he vist m'ha semblat repugnant:
un tros humà petit i lleig, un cuc sense pèl que em mirava
amb ulls de carnisser.
Li he tirat un àngel a la cara per tapar-li tots dos ulls.
La padrina s'ha enfadat molt i hem sortit de la carnisseria
més ràpid que no hi hem entrat.
M'ha dit que sempre la feia quedar malament i m'ha agafat
tots els àngels de les butxaques
i els que duia amagats als mitjons i dins els punys.
Els ha desat dins la capsa dels botons vells,
amb la bogeria de la besàvia,
la dona maltractada del tiet
i d'altres andròmines.



Otros poemas de 




 Grandes Obras de 
El Toro de Barro
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que viera por vez primera
a alguien
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y poder nombrar nuestra mirada
con palabras nuevas
que contengan
la profundidad

del primer día sobre la tierra

Otros poemas de 
Neus Aguado



"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci



 


 

   













jueves, 18 de abril de 2013

"El paraíso", de Dolors Miquel



Dolors Miquel
El paRaíso

(Traducción de Carlos Morales)


 “Si un hombre cruzase el paraíso en un sueño 
y le diesen una flor como prueba de que había estado allí
y al despertarse encontrase aquella flor
en su mano…, entonces, qué?”
COLERIDGE



Atravesé en un sueño el paraíso
y me dieron una flor.
La flor estaba allí cuando me desperté,
sobre las sábanas. Era bellísima.
Se la mostré a mi madre
que vivía encerrada en el corazón de una alcachofa,
hilando la seda de sus ojos, trabajándola
en unos maravillosos sudarios de mil colores.
He estado en el paraíso, madre –le dije.
Y ella sacó del bolsillo
una flor seca, igual, idéntica.
Supe entonces                                
que no era suficiente
con haber llegado al paraíso.



De su libro
La flor invisible
(2011)


El Paradís

Si un home travessés el Paradís en un somni i
 li donessin una flor com a prova que hi havia
 estat i si en despertar trobés aquella flor a la
 seva mà... Llavors, què?

                     
COLERIDGE

Vaig travessar el paradís en un somni
i em van donar una flor.
La flor era allí quan em vaig despertar,
a sobre els llençols. Era bellíssima.
L’hi vaig ensenyar a ma mare
que vivia tancada al cor d’una carxofera,
filant-se la seda dels ulls, treballant-la
en uns meravellosos sudaris de mil colors.
He estat al paradís, mare –li vaig dir.
I ella es va treure de la butxaca
una flor seca, igual, idèntica.
Vaig saber aleshores
que no n’hi havia prou
d’haver arribat al paradís.




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que contengan
la profundidad

del primer día sobre la tierra

Otros poemas de 
Neus Aguado

"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci