El Toro de Barro

El Toro de Barro

miércoles, 30 de enero de 2019

«Terror», de R. S. Flint


R. S. Flint
(Inglaterra, 1885-196)
Terror
Traducción de Jonio González




Los ojos están cansados;
la lámpara arde,
y en su círculo de luz
papeles y libros reposan
donde la casualidad y la vida
los han dejado.
El silencio canta alrededor de mí;
una venda comprime mi cabeza;
fuera, en la calle, unos pocos pasos;
un reloj da la hora.
Miro y cierro los ojos
lentamente:
me adormezco, pero un instante antes
de que el sueño me venza
una voz me llama al oído
por mi nombre,
y el susto sacude mi corazón:
pero cuando abro los ojos,
y miro, primero a izquierda, después a derecha...
no hay nadie ahí.
__________________
en "Some Imagist Poets", Houghton Mifflin Company, Boston y Nueva York, 1916, ed. digital. Versión de Jonio González. La imagen, de Duane Michals.
__________________
Eyes are tired;
the lamp burns,
and in its circle of light
papers and books lie
where chance and life
have placed them.
Silence sings all around me;
my head is bound with a band;
outside in the street a few footsteps;
a clock strikes the hour.
I gaze, and my eyes close,
slowly:
I doze; but the moment before sleep,
a voice calls my name
in my ear,
and the shock jolts my heart:
but when I open my eyes,
and look, first left, and then right ...





martes, 29 de enero de 2019

Psª del Holocausto: «Después de Auschwitz», de Anne Sexton


Dino Vals


(En preparación por Carlos Morales del Coso)
Anne Sexton
(EEUU, 1928-1974)
Después de Auschwitz

Ira
tan negra como un gancho,
me sobrepasa.
Cada día,
cada nazi
a las ocho de la mañana tomaba un niño
y se lo salteaba para el desayuno
en su sartén.
Y la muerte mira como al azar
y se saca la mugre bajo las uñas de los dedos.
El hombre es malo,
lo digo alto.
El hombre es una flor
que debe ser quemada,
lo digo alto.
El hombre
es un pájaro lleno de mierda,
lo digo alto.
Y la muerte como al azar
y se rasca el ano.
El hombre con sus delitos del pie rosas,
con sus dedos de las manos milagrosos,
no es un templo
sino un retrete,
lo digo alto.
Que el hombre nunca más levante su taza de té.
Que el hombre nunca más escriba un libro.
Que el hombre nunca más se ponga sus zapatos.
Que el hombre nunca más eleve sus ojos,
en una noche suave de julio.
Nunca. Nunca. Nunca. Nunca. Nunca.
Digo estas cosas en alto.
Ruego al Señor que no me oiga.


Grandes Obras de
EToro de Barro

PVP: 10 euros Pedidos a:
carlosmorales59@gmail.com






sábado, 26 de enero de 2019

Pª del Holocausto: "Lady Lázarus", de Silvia Plath


(En preparación por Carlos Morales del Coso)
Silvia Plath
(EEUU, 1932-1963)
Lady Lazarus

He vuelto a hacerlo.
Una vez por decenio
me las compongo...

Especie de milagro andante, mi piel
que destella como una pantalla de lámpara nazi,
mi pie derecho

pisapapeles,
mi rostro sin rasgos, delicada
tela judía.

Arráncame el paño,
oh enemigo mío.
¿Infundo terror?...

¿La nariz, las cuencas de los ojos, todos los dientes?
El aliento agrio
en un día se irá.

Pronto, pronto la carne
que devoró la tétrica caverna
en mí estará a sus anchas

y seré una mujer que sonríe.
No tengo más que treinta años.
Y, al igual que los gatos, siete ocasiones para morir.

Ésta es la Número Tres.
¡Qué basura
a aniquilar cada diez años!

¡Qué millón de filamentos!
La multitud de mascacacahuetes
se apelotona para mirar

cómo me desenvuelven de pies y manos
¡Gran strip-tease!
Caballeros señoras:

éstas, pues, son mis manos.
Mis rodillas.
Puedo estar en los huesos,

pero, no obstante, sigo siendo la misma idéntica mujer.
La primera vez que sucedió yo tenía diez años.
Fue un accidente.

La segunda vez estaba decidida
a seguir hasta el fin, a no regresar nunca.
Meciéndome, me cerré

como una concha.
Tuvieron que llamarme una y otra vez,
que arrancarme uno a uno los gusanos, como perlas pringosas.

Morir
es un arte, como todo.
Yo lo hago excepcionalmente bien.

Tan bien, que parece un infierno.
Tan bien, que parece de veras.
Supongo que cabría hablar de vocación.

Es bastante fácil hacerlo en una celda.
Es bastante fácil hacerlo, y quedarse esperando.
Es la teatral

reaparición a pleno día,
en el mismo lugar, ante la misma cara, al mismo bestial
y divertido grito

-¡es un milagro!-,
que te deja inconsciente.
Hay que pagar,

por verme las cicatrices; hay que pagar
por escucharme el corazón...
Late de veras.

Y hay que pagar; hay que pagar muchísimo,
por palabra o contacto,
o un poquito de sangre

o un jirón de mi pelo o de mi ropa.
¿Y pues, Herr Doktor?
¿Y pues, Herr Enemigo?

Soy tu opus,
soy tu inversión,
el bebé de oro puro

que se funde en un grito.
Me doy vuelta y me abraso.
No creas que no estimo tu preocupación en todo lo que vale.

Ceniza, ceniza...
que eres tú quien atiza y quien remueve.
Carne, hueso, no queda nada...

Una pastilla de jabón.
Un anillo de boda.
Un empaste de oro.

Herr Dios, Herr Lucifer;
tened cuidado,
tened cuidado.

De las cenizas
con el cabello rojo me levanto
y me como a los hombres como aire.


I have done it again.
One year in every ten
I manage it-


A sort of walking miracle, my skin

Bright as a Nazi lampshade,

My right foot



A paperweight,

My face a featureless, fine

Jew linen.



Peel off the napkin

O my enemy.

Do I terrify?-



The nose, the eye pits, the full set of teeth?

The sour breath

Will vanish in a day.



Soon, soon the flesh

The grave cave ate will be

At home on me



And I a smiling woman.

I am only thirty.

And like the cat I have nine times to die.



This is Number Three.

What a trash

To annihilate each decade.



What a million filaments.

The peanut-crunching crowd

Shoves in to see



Them unwrap me hand and foot-

The big strip tease.

Gentlemen, ladies



These are my hands

My knees.

I may be skin and bone,



Nevertheless, I am the same, identical woman.

The first time it happened I was ten.

It was an accident.



The second time I meant

To last it out and not come back at all.

I rocked shut



As a seashell.

They had to call and call

And pick the worms off me like sticky pearls.



Dying

Is an art, like everything else.

I do it exceptionally well.



I do it so it feels like hell.

I do it so it feels real.

I guess you could say I’ve a call.



It’s easy enough to do it in a cell.

It’s easy enough to do it and stay put.

It’s the theatrical



Comeback in broad day

To the same place, the same face, the same brute

Amused shout:



‘A miracle!'

That knocks me out.

There is a charge



For the eyeing of my scars, there is a charge

For the hearing of my heart--

It really goes.



And there is a charge, a very large charge

For a word or a touch

Or a bit of blood



Or a piece of my hair or my clothes.

So, so, Herr Doktor.

So, Herr Enemy.



I am your opus,

I am your valuable,

The pure gold baby



That melts to a shriek.

I turn and burn.

Do not think I underestimate your great concern.



Ash, ash--

You poke and stir.

Flesh, bone, there is nothing there--



A cake of soap, 

A wedding ring,

A gold filling.



Herr God, Herr Lucifer

Beware

Beware.



Out of the ash

I rise with my red hair

And I eat men like air.

Sylvia Plath (1932-1963)

miércoles, 12 de diciembre de 2018

«Genealogía», de Charlotte Van Den Broeck



Charlotte Van Den Broeeck 
(Bélgica, 1991)
Genealogía

Traducción de Ronald Brouwer 

Una lengua lame un dedo, el viento
solo lo roza por un lado
el dedo remueve la resina del regazo
punza las membranas
y yo me impongo al mundo.
Más tarde en los vestuarios señalo
acusaciones a los niños con ombligo hacia fuera
por llevar todavía un trocito de madre
y la madre es una piedra. Se hundirán
en la piscina, pero eso no lo voy a decir.
Así nos ensartamos unos con otros
con los residuos de ámbar gris de un cuerpo anterior.
Yo no estoy adherida a nada.

Grandes Obras de 
EToro de Barro
 Margalit Matitiahu, "Bozes en la shara". Col. «Kuadrinos sefardíes» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed. Tarancon de Cuenca, 2001 PVP 8 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Margalit Matitiahu, "Bozes en la shara".
Col. «Kuadrinos sefardíes»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed.
Tarancon de Cuenca, 2001
PVP 8 euros
 Margalit Matitiahu, "Bozes en la shara". Col. «Kuadrinos sefardíes» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed. Tarancon de Cuenca, 2001 PVP 8 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es

  






























lunes, 29 de octubre de 2018

POESÍA DEL HOLOCAUSTO: «Vi a mi padre ahogarse», de David Vogel



(Ucrania 1891 –Auschwitz 1944)
Vi a mi padre ahogarse
(Traducción de Carlos Morales del Coso y Pablo Urbano)


Vi a mi padre ahogándose
en los días turbulentos.
Su mano exhausta hizo un último aleteo blanco  
en la distancia
y se fue.

He seguido solo
a lo largo de lo orilla,
un niño todavía
de piernas consumidas y pequeñas,
que ha crecido hasta ser esto.

Y ahora soy mi padre,
y todas aquellas olas
se han roto sobre mí,
entumeciendo mi alma.

Pero todo cuanto quise
se ha perdido en el desierto
y a nadie puedo ya tender la mano.

Ahora descanso feliz
en la cuna negra de la noche,
salpicado de plata
bajo la lona del cielo….

____________________________

Trad. del hebreo al inglés, A. C. Jacobs en
 The Dark Gate. Selected Poems of David Vogel” (1976).
Versión del inglés al castellano,  Pablo Urbano y Carlos Morales del Coso.
Incluido en Carlos Morales del Coso, In nomine Auschwitz, Última Línea, 2022.

____________________________

II SAW MY FATHER DROWNING

I saw my father drowning
In surging days.
His weak hand gave a last white flutter
In the distance –
And he was gone.

I kept on alone
Along the shore,
A boy still,
With small, thin legs,
And have grown as far as this.

And now I am my father,
And all those waves
Have broken over me,
And left my soul numb.

But all I held dear
Have gone into the wilderness
And I can stretch out a hand to no one.

I am happy to rest
In the black cradle of night,
Under the sky’s canopy,
Studded with silver.
 




Grandes Obras
















viernes, 19 de octubre de 2018

"Cantilena de Pentauro", de Marguerite Yourcenar


Tom Walker

Marguerite Yourcenar
Cantilena de PentauRo

Versión de Humberto Saldaña Pico






La muerte se acerca a ti
como un dulce sueño a la sombra de un dulce techo;
como un vino se vierte, como un loto derrama su aroma,
como el llanto de un junco, la muerte está junto a ti.
Curación para el enfermo, reposo para el extenuado,
la muerte es un dulce lago con remolinos de polvo en el horizonte.
La muerte hincha tu vela y sopla lentamente tras de ti
como el suave aliento del viento de la tarde.
Los amantes navegan hacia el país lejano,
y la muerte, dulce invitada, asiste al festín.
Como el pajarero echa suavemente sus redes,
el verano marchita la flor y se bebe el rocío.
Sólo queda la sombra solitaria del ciprés
donde yacen juntos, para siempre, los amantes.







 Grandes Obras de 
El Toro de Barro
 PVP 8 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

llegar limpia de nombres
a tu nombre
sin gestos del pasado
ni voces que reclamen
como recién nacida
que viera por vez primera
a alguien
que no fuera su madre
sin ecos reconocibles
y poder nombrar nuestra mirada
con palabras nuevas
que contengan
la profundidad

del primer día sobre la tierra

Otros poemas de 
Neus Aguado



"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci