El Toro de Barro

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domingo, 16 de diciembre de 2012

"Sobre el pobre B.B", de Bertold Brecht.

Misha Gordin



Bertolt Brecht
Sobre el pobre B. B.



Yo, Bertolt Brecht, nací en los bosques negros.
Mi madre me llevó hasta las ciudades
cuando aún descansaba yo en su cuerpo. Y el frío de los bosques
quedará en mí hasta el día de mi muerte.

En la ciudad de asfalto está mi hogar. Desde el comienzo
estoy armado con todo sacramento de muerte:
Con diarios. Y tabaco. Y aguardiente.
Desconfiado y perezoso y al fin satisfecho.

Soy con la gente amable. Me pongo
siguiendo la costumbre un hongo de sombrero.
Y digo: son animales de especial olor.
Y digo: no importa, también yo tengo ese hedor.

Al medio día y en mis mecedoras
me siento yo y al lado dos mujeres
y sin cuidado las contemplo y entonces digo:
en mí teneis a uno sobre el que nada podeis edificar.

Hacia la tarde reúno en torno a mí a hombres
y entonces nos decimos "caballero".
Tienen sus pies sobre mi mesa
y dicen: nos irá mejor. Y no pregunto nunca: cuándo.

Por la mañana y en el gris temprano mean los pinos,
y sus bichos, los pájaros, comienzan a chillar.
Hacia esa hora bebo yo mi trago en la ciudad y arrojo
la colilla y me duermo intranquilo.

Estamos asentados sobre un género fácil
en casas que se tuvieron por indestructibles.
(Así edificamos las casas largas en la isla de Manhattan
y las antenas finas que entretienen el mar atlántico).

De esas ciudades quedará: el que por ellas fue, ¡el viento!
Haced al que come, felices, la casa: él la vacía.
Sabemos que somos provisorios
y que tras de nosotros nada memorable vendrá.

En los temblores, que vendrán, espero
no apagar mi Virginia de amargura
yo, Bertolt Brecht, a las ciudades de asfalto lanzado
de los bosques negros en mi madre en temprana época.





Otros poemas de Bertolt Brecht

"Sobre el pobre B.B"

"A los hombres futuros"




Grandes Obras de 
El Toro de Barro
 Sabas Martín, "La Jauría". Col. Cuadernos del Mediterráneo. Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Sabas Martín, "La Jauría".
Col. Cuadernos del Mediterráneo.
Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000.
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

"A los hombres futuros", de Bertolt Brecht


Bertolt Brecht
A los hombres futuroS



1

Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.
Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa
revela insensibilidad. El que ríe
es que no ha oído aún la noticia terrible,
aún no le ha llegado.

¡Qué tiempos estos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!
Ese hombre que va tranquilamente por la calle,
¿lo encontrarán sus amigos
cuando lo necesiten?

Es cierto que aún me gano la vida.
Pero, creedme, es pura casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara, estaría perdido).
Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!»
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.

Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría:
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir
sin inquietudes nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia,
dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta
olvidarlos: tal es la sabiduría.
Pero yo no puedo hacer nada de esto:
verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.



2


Llegué a las ciudades en tiempos del desorden,
cuando el hambre reinaba.
Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía
y me rebelé con ellos.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Mi  pan lo comí entre batalla y batalla.
Entre los asesinos dormí.
Hice el amor sin prestarle atención
y contemplé la naturaleza con impaciencia.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos.
La palabra me traicionaba al verdugo.
Poco podía yo. Y los poderosos
se sentían más tranquilos sin mí. Lo sabía.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos aún.
Ya se podía ver claramente, aunque para mí
fuera casi inalcanzable.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.



3


Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de nuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos
de los que os habéis escapado.
Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos
donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.
Y, sin embargo, sabíamos
que también el odio contra la bajeza desfigura la cara.
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad
no pudimos ser amables.
Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros
con indulgencia.





Otros poemas de Bertolt Brecht

"Sobre el pobre B.B"

"A los hombres futuros"




Grandes Obras de 
El Toro de Barro

 Rosa Lentini, "Cuaderno de Egipto". Col. Cuadernos del Mediterráneo. Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Rosa Lentini, "Cuaderno de Egipto".
Col. Cuadernos del Mediterráneo.
Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000.
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
 Rosa Lentini, "Cuaderno de Egipto". Col. Cuadernos del Mediterráneo. Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2000. edicioneseltorodebarro@yahoo.es