El Toro de Barro

El Toro de Barro

sábado, 1 de febrero de 2020

«Por el hombre», Acacia Uceta




Acacia Uceta
(España, 1925-2003)
Por el Hombre  


Voy a cantar al hombre,
al hombre sólo.
Tapaos los oídos con cera los cobardes,
volved la espalda los indiferentes:
no callaré por eso.
No podría callar aunque me echaseis
un puñado de rosas a los ojos.
Imposible es hallar cumbre o crepúsculo
que arrasar no quisiera
por levantar del polvo a un desvalido.
Apagaría todos los luceros
por devolver a un ciego la mirada,
a un triste la esperanza,
o simplemente
por llevar un minuto de alegría
al ser más humillado de la tierra.
Sólo el hombre me importa,
sólo el hombre:
su vacío infinito,
su valentía y su temor trenzados,
su alma interrogante
azotada de siempre por la duda,
atada a una cadena de preguntas
sin posible respuesta;
su postura intermedia
entre la Nada y Dios
y su impotencia
para negar el pecho a la tristeza.
Tan sólo por el hombre,
por nosotros, hermanos, los pensantes,
los desvelados y los oprimidos,
seguiré golpeando y golpeando
en la hermética puerta clausurada;
seguiré suplicando
desde todas las voces ignoradas,
desde todos los nombres conocidos,
por los que han de venir y los que fueron,
por los niños enfermos,
por los soldados muertos,
por los muertos en el comienzo mismo de la vida,
por los triunfantes y los ajusticiados
de todas las prisiones de la tierra,
por el hombre de siempre
con su destino oscuro
abierto a los confines
lo mismo que una cruz irrevocable,
por su infancia marchita,
ensuciada por todos
sin compasión alguna a su pureza;
por su alocada juventud vencida
a golpes de renuncia y de fracaso,
por su vejez de plomo
vertiendo como alero
su mínimo caudal en el vacío…
Por esta sucesión interminable
de pasos vacilantes monte arriba,
por esta des de altura
de la que siempre fuimos rechazados,
por esta sumisión agradecida
hasta el límite mismo de la muerte,
yo vuelvo a alzar mi ruego
y vuelvo a alzar mi canto
en millones de voces repetido.
Y hablo otra vez del hombre,
de nosotros, hermanos,
en un plural abierto
sin frontera de tiempo ni de raza.
Y ahora que el ademán es aún pujante
sobre esta tierra dura que me aguarda
y bajo estas estrellas que me ignoran,
me descubro la herida,
la herida mía y nuestra,
tan vieja y tan dolida como el mundo,
a ver si la ve Dios, a ver si existe
una gota de gracia que la cure.
Acacia Uceta



Frente a un muro de cal abrasadora,
El toro de barro, 1967.


 Grandes Obras de 
EToro de Barro












miércoles, 22 de enero de 2020

«Estrategias para brindar en un cementerio», de Albert Tuges

Resultado de imagen de al fayum retratos

Sarcófago de Al-Fayum
Albert Tuges
(España, 1947)
Estrategias para brindar en el cementerio






Con tantas flores en la boca, es imposible hablar y brindar, señala la novia muerta.

Por otra parte, ella no puede florecer si no tiene flores frescas en la boca.
El novio le extrae algunas de las flores, aquellas que ya se han marchitado. Merced a este vacío alrededor de las flores frescas, pueden hablar de sus cosas y brindar otra vez con un botellín de champán.
Ella bebe de la copa de cristal a pequeños sorbos, para que las flores no se mojen con el champán. Un poco de lluvia y agua de la fuente refrescan más las flores frescas.
Las flores que nacen en el cuerpo de la novia muerta, sólo necesitan un lugar de luz, unas gotas de lluvia y el eco del sonido de las palabras ausentes.

Y que alguien, de vez en cuando, corte les flores marchitas de la boca y abra un hueco entre las flores frescas para que el brindis sea bien aprovechado, y que no gotee la copa de champán fuera de los labios de la novia muerta.

De todos modos, no se pierde nada. Si alguna gota resbala burbujeando y se escapa al suelo, al día siguiente habrá en la tierra otra flor al lado de los labios de la novia muerta.
Ella, también, por delicadeza perdió la vida. La hojas y las flores lo adivinan, se inclinan sobre sus labios y perfuman el silencio. Las palabras ausentes repican en árboles y rocas. Resuenan más allá de los bosques, y los pájaros las cantan en el mar.





 Grandes Obras de 
EToro de Barro
 Ángel Crespo, Oculta transparencia (Antología, 1950-1959)   Prólogo Toni Montesinos Col. «Mayor de poesía» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2000. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Ángel Crespo, Oculta transparencia (Antología, 1950-1959)
  Prólogo Toni Montesinos
Col. «Mayor de poesía»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2000.
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
 






















lunes, 20 de enero de 2020

«Los hijos», de Yibrán Jalil Yibrán




Yibrán Jalil Yibrán
(Líbano, 1883-1931)
Hijos
 Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas del anhelo de la Vida, ansiosa por perpetuarse.
Por medio de vosotros se conciben, mas no de vosotros.
Y aunque estén a vuestro lado, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor; no vuestros pensamientos: porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos; no sus almas: porque sus almas habitan en la casa del futuro, cerrada incluso para vuestros sueños.
Podéis esforzaros por ser como ellos, mas no tratéis de hacerlos como vosotros: porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.
Sois el arco desde el que vuestros hijos son diparados como flechas vivientes hacia lo lejos.
El Arquero es quien ve el blanco en el camino del infinito, y quien os doblega con Su poder para que Su flecha vaya rauda y lejos. 
Dejad que vuestra tensión en manos del arquero se moldee alegremente.
Porque así como El ama la flecha que vuela, así ama también el arco que se tensa.








Grandes Obras de 
EToro de Barro
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”, Col. «La piedra que habla», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed., Tarancón de Cuenca, 2005, PVP 10 euros. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”
Col. «La piedra que habla»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2005
PVP 10 euros.
Neus Aguado, "Intimidad de la fiebre”, Col. «La piedra que habla», Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed., Tarancón de Cuenca, 2005, PVP 10 euros. edicioneseltorodebarro@yahoo.es





 


















miércoles, 15 de enero de 2020

«Viejos en el casino de Cartagena», de Hilario Barrero


Hilario Barrero

(España, La Mancha, 1948)

Viejos en el casino de Cartagena

Son unas ruinas que dentro de otras ruinas,
sentados a la puerta del casino en sillones de mimbre,
leen la prensa local.
Visten como si fueran al trabajo:
con corbatas a rayas, trajes de paño oscuro
y camisas rozadas de cuellos deformados.
Ha crecido en sus dedos una piel insensible:
corcho para el deseo.
Huelen a incienso rancio, a colonia a granel,
con la mirada ennegrecida por el humo
observan la vida con trágica sordera.
El café tiene posos y está amargo
y les tiemblan las manos al beber de la taza.
¿Dónde ha ido el ardor de sus ojos,
el fuego de sus cuerpos, la prisa aquella?,
te preguntas al pasar a su lado.
¿Que harás cuando seas como ellos
y pase por tu lado un cuerpo como el tuyo
y nadie se moleste en levantar la vista
y tengas la mirada como la tiene un muerto?



Grandes Obras de


EToro de Barro
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2002.
PVP 10 euros.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
















miércoles, 9 de octubre de 2019

Poesía del Holocausto: «Escrito a lápiz en un vagón sellado», de Dan Pagis

(En preparación, por Carlos Morales)
Dan Pagis
(Rumanía, 1930- Israel, 1986)
Escrito a lápiz en un vagón sellado
Traducción de Gerardo Lewin







Acá, en este envío,
yo, Eva
con mi hijo Abel.
Si ven a mi hijo mayor,
Caín, el hijo de Adán,
díganle que yo







 

LIBROS RECOMENDADOS
Un manojo de cartas póstumas del poeta Carlos Edmundo de Ory a su compañero y amigo de fatigas vanguardistas Eduardo Chicharro.
Y una obra maestra.



"Noches dantescas", de Carlos Edmundo de Ory. Ed. El toro de barro, Cuenca 2000.(CARTAS EN LA NOCHE)
PVP: 10 Euros más gastos de envío
Pedidos a edicioneseltorodebarro@yahoo.es




________________________
 © Del poema, herederos de Carlos Edmundo de Ory
En caso de reproducción, rogamos se cite su autoría.




















Poesía del Holocausto: «Testimonio», de Dan Pagis

(En preparación, por Carlos Morales)

Dan Pagis
(Rumanía, 1930- Israel, 1986)
Testimonio
Traducción de Jonio González


No, no: ellos, definitivamente, eran
seres humanos: uniformes, botas.
¿Cómo explicarlo? Fueron creados
a imagen y semejanza.
Yo era una sombra.
Me hizo un creador diferente.
Y en su misericordia no dejó que nada de mí muriese.
Y volé hacia él, ascendí ingrávido, azul,
indulgente -diría incluso que pidiendo disculpas-
humo hacia el humo omnipotente
sin imagen ni semejanza.



No no: they definitely were
human beings: uniforms, boots.
How to explain? They were created
in the image.

I was a shade.
A different creator made me.

And he in his mercy left nothing of me that would die.
And I fled to him, rose weightless, blue,
forgiving – I would even say: apologizing –
smoke to omnipotent smoke
without image or likeness.


_________________
 Hilda Schiff (ed.), Holocaust Poetry, St. Martin's Griffin, Nueva York 1995 / www.yadvashem.org. 




Grandes Obras de
EToro de Barro
Amela Einat, LA CICATRIZ DEL HUMO, Biblioteca del Holocausto, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed., Tarancón de Cuenca, España, 2004.
PVP: 10 euros Pedidos a:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
En un dramático–y real– camino de retorno, algunos de los 130 niños que sobrevivieron a Auschwitz viajaron de nuevo al escenario de aquel apocalipsis con un grupo de estudiantes israelíes de secundaria, en el que se encontraban sus hijas. El encontronazo de dos generaciones distintas con aquella memoria de dolor provocó una gigantesca catarsis individual y colectiva, cuya historia fue narrada por la psicóloga infantil Amela Einat en La cicatriz del humo, Esta novela coral pone de manifiesto las diversas formas de experimentar la presencia real de aquella tragedia en todas las generaciones del Israel contemporáneo, de cuyas patologías Amela Einat es una reputada e innovadora especialista