El Toro de Barro

El Toro de Barro

lunes, 3 de marzo de 2014

"Oración", de Paco Moral


Poemas del 11 M y 11 S



Paco Moral
Oración




Como si el nombre de este mes tuviera
algún significado,  digo marzo
aunque puedo decir también noviembre,
o septiembre, o dolor, o enero o fiebre.

Puedo decir esquirlas
de huesos en los bancos de los parques,
decir materia gris que se derrama
junto a los brotes, los primeros brotes
de algún madrugador jacinto
que los servicios de parques y jardines
plantaron en un seto
cerca de la estación.

                               Y también
 puedo
decir que se me muere
esta ciudad tan mía y tan de todos,
decir libros de texto destrozados
(sus hojas con dibujos
poblando los andenes),
decir relojes blandos, sin agujas
ni manos donde asirse,
también decir teléfonos sonando,
mezcla de melodías elegidas
en días más felices.

Puedo decir, en fin, pronombres,
signos de admiración, sirenas,
adjetivos con uniformes, cifras
exponenciales, devastadores cálculos.

Puedo contar que he visto
a una mujer llorando con el llanto
más triste y silencioso del planeta.

Una oración.
           Una oración atea
en la ciudad más digna
e insurgente, la más desmoronada,
la que hoy
contiene más preguntas.


De su libro Frutas y banderas



Otros poemas sobre el

Fotografía del 11 de septiembre (Wislawa Szymborska)

La danza del Burka (Carlos Morales)

Salmo de los pájaros negros (Carlos Morales)

Raíles en el cielo (Carmen Moreno)

Madrid, 11 de marzo (Manuel Rico)

Oración, (Paco Moral)




Grandes Obras de 
El Toro de Barro

 


"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci


 

















 

"Raíles en el cielo", de Carmen Moreno

Stephánic


Raíles en el cielo 


Vi a Penélope llorarle a los vagones
y no supe qué decirle después de tanto de esperar

 Marwan


Con la mandíbula desencajada de morder
el cuerpo vivo de otro ser humano
y los ojos desprovistos de corazón
así rastreamos entre el acero
los despojos de vida que indican los intestinos desgarrados
los brazos desperdigados por un vagón que no es el nuestro.

Dicen que nos duele, que el hambre de otras vidas
nos castiga como a perros que apalean
para que no se mee en el coche de su amo, pero es mentira.
La importancia tiene un nombre: YO.

                                                                 Wilde ya lo dijo...
El hombre se excrementa a través del hombre,
los nombres propios se hacinan en listas interminables
que nadie nunca leerá.
La ciudad no tiene más premisa que la de resistir
ante el estallido de los infestos, de los podridos de envidia o codicia
o maldad. Tan solo maldad en los detonadores de tus dedos.
La mierda crece entre las flores,
lloramos cuando nos dijeron que había que hacerlo,
nos despojamos del egoísmo y gritamos
que somos uno en distintas pieles.
Pero, pasado el efecto de la muerte,
volvimos a ser carnívoros, a desear a la mujer del prójimo,
a devorar a nuestros propios hijos,
a socorrer al ego que hace de nuestra sombra
un yo más alargado y siniestro.

Volarán raíles por el cielo.
Seremos orugas y estaremos muertos
nadie vendrá a rescatarnos y reconoceremos, al fin,
que somos alimañas que corroen los pecados venideros.




Otros poemas de Carmen Moreno

Últimos días en el puesto del este

Raíles en el cielo





Otros poemas sobre el

Fotografía del 11 de septiembre (Wislawa Szymborska)

La danza del Burka (Carlos Morales)

Madrid, 11 de marzo (Manuel Rico)

Raíles en el cielo (Carmen Moreno)

Oración, (Paco Moral)

Salmo de los pájaros negros (Carlos Morales)


 

 

Grandes Obras de 
El Toro de Barro

 


"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci


 

















 


domingo, 2 de marzo de 2014

«Silencio», de Ernesto Lumbreras



Ernesto Lumbreras
(1966)


Silencio


(el furor)


 Pasé la noche sin decirte nada.
 Bueno, te dije: niebla en el jardín,
 queriéndote decir: aquí las nubes
 pesan mucho, mejor pedir un toro
 en un campo de trébol. 
                                                           Sí, mejor
             prender fuego a tu casa cuando vuelvo
                           de la resurrección o del otoño.




(campo de trébol)


Un dolor incandescente cae en tu arroyo zarco. La herida es también un pensamiento. Duele así tu escritura: sol sobre la hierba donde una flor asoma. Quien se mira en tu sangre es el otoño. Yo deseo la luz muerta de una herradura bajo el agua.




(el misterio)


Yo no tenía palabras que ofrecerte.
Tenía sí, un jarrón chino con rosas,
la alegría de un bosque sin senderos,
mucho sol en los ojos y un deseo
como de pisar lumbre.
Me pesaba
                     tu hablar sin santo, sórdido, con pájaros
                     saqueando un granero de cebada,
                     día y noche, hasta su última semilla.
                     Me faltaban vocales para verte
                     correr tras el invierno.



De su libro
El encaminador de almas
(1999)


Grandes Obras de 
El Toro de Barro
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2002.
PVP 10 euros.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
























 

sábado, 1 de marzo de 2014

"Coplas a la muerte de mi vida", de Alfonso Brezmes.


Alfonso Brezmes
Coplas a la muerte de mi vida 



Podría describir mi vida
con unos pocos trazos.

Probablemente
dibujaría una casa.
Lo típico:
la puerta, las ventanas,
las simples líneas
que cifran sus contornos.

Nada del otro jueves.

Y luego -el punctum,
que dicen los que saben
algo de pintura-:
alguien, ahí adentro,
viendo pasar la vida.

Tan callando…

 

Grandes Obras de 
El Toro de Barro


Shamer Khair, enCarlos Morales COEXISTENCIA, Antología de la poesía isralí -árabe y hebrea- contemporánea.
2ª Edición.
PVP 10 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Coexistence es, a día de hoy, la primera y  única antología del mundo y de la historia que, a día de hoy, ha podido reunir en su sólo volumen la poesía de tres poetas árabes y tres poetas judíos comprometidos con la causa de la reconciliació de dos pueblos condenados a entenderse. No olvidéis jamás los nombres de estos auténticos Hijos del Valor, de los que aquí os dejamos algunos de los poemas recogidos en Coexistence: