El Toro de Barro

El Toro de Barro

jueves, 4 de noviembre de 2010

"La puerta", de Carlos Morales





Osselin

LA PUERTA

Carlos Morales

(El Libro del Santo Lapicero, 2000)

Este poema fue dedicado a la poeta 
A Amparo Ruiz Luján


            Qué hay tras esa puerta oscura?
Qué vive dentro de esa puerta
que de pronto nos mira,
como unos ojos viejos que estuvieran así,
parecieran así en lo oscuro mirando?

En la ciudad existen puertas con clausura.
Puertas cerradas como boca de muerto.
Aldabones de puertas que golpean solos.
Cicatrices con alma a la puerta llamando,
y nada responde,
y nada les abre.

Pero existe una puerta con pájaros blancos,
una puerta quieta en la maleza canta,
una puerta viva con besos reclinados,
recuerdos antiguos, muchacha que ríe
con mirra en la boca, un hombre con flor
apoyado en el aire,
en la puerta esperando.

Cuando al lado paso de la puerta callada,
cuando en la cerradura busco, nervioso, una señal,
las campanas despiertan,
me saludan los gatos,
me reciben las rosas,
y unos ojos húmedos en mis ojos se cuelgan,
los ojos con yesca que yo tanto amé,
los dulces espinos que en mi solapa pongo
cuando la puerta miro que nunca pude abrir


porque me daba miedo.











2 comentarios:

María dijo...

"No sé con qué decirlo,
porque aún no está hecha
mi callada palabra."

(Juan Ramón Jiménez)
(Cancioncillas intelectuales.
Acción final)

JRJ expresa mi sentimiento cuando me encuentro con los poemas de tu Libro del Santo Lapicero...

Myriam dijo...

Hay puertas que permanecerán por siempre cerradas y permanecerá su recuerdo en la conciencia, porque no nos atrevimos a entrar. Este poema tiene mucho que ver con el microensayo acerca del abismo, de Begoña Eguiluz que dejaste en tu muro: "Y…me doy cuenta de que tal vez, la metáfora más adecuada para la vida humana sea la del puente, un puente débil que debemos cruzar y… que se tambalea sobre el abismo." Esa puerta me recuerda ese puente que a menudo no nos atrevemos a cruzar.

Pero también me recuerda esa puerta enmarañada del "jardín secreto", con toda la belleza que resguarda sólo para algunos, dentro.