El Toro de Barro

El Toro de Barro

miércoles, 17 de febrero de 2016

«Gato de Ursaria muestra su desaliento», de Enrique Gracia Trinidad




Gato de Ursaria muestra su desaliento



Quiero dejar constancia de estas horas, cedidas al embrujo de la alquimia, perdidas entre frascos y papeles,
libros, polvo, colores que ya no pueden más, fracasos y silencios buscando una salida razonable.

Pero en el fondo no quisiera dejar constancia ni incitar recuerdo -dura contradicción es mi deseo-.

Si me entregué al conjuro y a la búsqueda, de qué le sirve a nadie.

Si mi existencia se hizo turbia, imprecisa, somnolienta; si rebosó la mesa de papeles, matraces y morteros:
todo sin concluir, todo sin dar sentido, sin hallar respuesta, de qué vale insistir en que se sepa.

Si hasta la luz agonizó en mi estancia, se reclinó en el polvo de los libros, y acusó a los rincones de urdir patrañas
en la sombra, a quién va a interesar que yo lo diga.

¿Dejar memoria o convocar olvido?

Ojalá lo supiera.


De su libro
Sin noticias de Gato de Ursaria
(2004, Premio Emilio Alarcos)

Otros poemas de
Enrique Gracia Trinidad




Grandes Obras de 
El Toro de Barro

 
Ángel Crespo y Gabino-Alejandro Carriedo
Ocho poetas brasileños
Colección Mayor de Poesía
Ediciones El Toro de Barro,
Carlos de la Rica Ed.
Carboneras de Guadazaón, Cuenca 1966.
Agotado


























viernes, 1 de enero de 2016

«Los pájaros atractores», de Gocho Versolari...




Gocho Versolari
–Ricardo Iribarren–
(Argentina, 1949)
Los pájaros atractores




Y me dirás:
exhibe tu carne pálida
para que los pájaros atractores
la vuelvan a crear;
toma tus silencios, haz una bola lenta
y échala a rodar por las praderas de la tarde
hasta que se detenga en un cuadrante
donde los sueños se embalsan y se miran a sí mismos
enamorados de sus crespones, de sus penachos
y de sus mansos ojos

Y me dirás:
haz una bola con tu cuerpo
y déjala rodar por las auroras
y que caiga y no deje de caer
en los nidos de los pájaros atractores
cuyos vientres desaparecen
al anunciar las siete
los antiguos carrillones de la torre.

Y me dirás:
no dejes de observarme
hasta ser una bola de luz
en los ladridos del poniente.
Cuando no me distingas,
húndete en las estrellas.







Otros Poemas de Gocho Versolari
(o de Ricardo Iribarren, como Ud. quiera)





 Grandes Obras de
El Toro de Barro
PVP: 10 euros Pedidos a:
"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci