El Toro de Barro

El Toro de Barro

miércoles, 15 de mayo de 2013

"Teresa", de Javier Egea

Eva Reguera
Javier Egea
(1952-1999)

Teresa
  


Ha llegado tu voz entre la fruta.
Fresco, joven, abierto, repentino,
ha llegado tu nombre
a este lugar que dicen de los locos
como un fruto temprano.
Yo conservo en mis labios el jugo de sus sílabas,
el sonido redondo de su anillo,
la dimensión madura de su canto.
He contado sus gajos uno a uno
por ver si fuera el mismo que anduve persiguiendo
desde una tarde azul (Jardines, 25)
hasta el útero verde del Valle de Lecrín.
Y es éste que se ofrece, aquí sobre la mesa,
desnudando en el plato
una presencia rubia de mujer en reposo,
de planeta cansado, de diván florecido.
La chimenea está. Los leños aún calientan.
Un sol tibio persiste en su ventana.
Está todo el amor encima de la mesa.
Viene este fruto hermoso
con un beso profundo, largo y fuerte,
una camisa rosa,
el abrazo primero y unas sábanas frías.
También lleva un lunar
por la margen derecha del río de su cara.
Y aquí queda conmigo para siempre,
enfermero perenne de la noche y el frío.
Aquí cante por entre los quirófanos,
sobre los algodones y las gasas sonría,
afile las agujas y aliente los termómetros,
tome el pulso al dolor cada mañana.
Al hospital llegaron, Teresa, a recordarme
madrugadas de vino y sombras de tu pecho,

las naranjas de marzo.




Otros poemas de Javier Egea

«La extraña luz»     *     «Lo que pueda contaros»

«19 de mayo»     *     «Perdón»     *     «Raro de luna»

«La luz del laberinto»     *     "Teresa"     *     "Paseo de los tristes"

 

 


Grandes Obras de 
El Toro de Barro  
Salomón, "El Cantar de los Cantares”, Versión de Carlos Morales

Salomón, "El Cantar de los Cantares”
Versión de Carlos Morales
Col. «Cuadernos del Mediterráneo»
Ed. El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca, 2003.
Salomón, "El Cantar de los Cantares”, Versión de Carlos Morales

















«Altazor y la subida de (la) luz», de Rafael Saravia




Rafael Saravia
 (1978)
Altazor y la subida de (la) luz



Una brizna cualquiera.
Corre el año treinta y uno  y los enseres se vuelven modernidad.
Sin la corporeidad de los levantados no confiaríamos en el calor,
en la prótesis, en la mancha de carbón,
lo que supone en nuestros pantalones la libertad de campana.
Corre el año ochenta y siete y las Páginas de fuego se reivindican,
se apresuran entonces los caciques a cultivar futuro
y la copa de angustia ya solo necesita de veinte años en barrica de madroño.
Los cormoranes naufragan en el cemento que alicata costas y robledales,
nos untan de sal los labios y lo llaman esperanza.
Fijan el sabor de la desolación tres puntos por encima de la cayena.
Apelan los indeseables al voto transgénico,
queriendo hacernos ver las bondades de los tomates olor cian.
Se tacha en el calendario el quince de mayo del dos mil trece.
Pintan bastos en los mercados internacionales.
La revolución se regala con cada ramillete de franqueza
y el desierto es una inmobiliaria en época de saldos.
Los herederos del juego quieren vender piolets
a los lectores del Manifiesto por un arte revolucionario independiente
y la nieve ya no limpia los fracasos cosidos al pulóver de los embargados.
Una brizna cualquiera.
Pasan las horas cosidas a una adormidera.
En la esquina de la Calle Antonio Gamoneda,
un vendedor de lotería pronostica el cambio:
Le niega la suerte al portavoz del ministerio.
Ese día, los niños de San Ildefonso
confunden las partituras con las de La Internacional.



 Grandes Obras de
El Toro de Barro
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2002.
PVP 10 euros.
Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.































martes, 14 de mayo de 2013

«El río visto desde los cedros», de Ramón Andrés

Ramón Andrés, Canción de un hombre feliz  Col. «Cuaderno del Mediterráneo»  Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.  Tarancón de Cuenca, 2005. edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Ramón Andrés
(España, 1955)
El río visto desde los cedros




Primero el viento y su mitología,
las páginas leídas a naciente,
el ancla y su eslabón
hundiéndose en las vainas de la espuma.
Y en el mistral las manchas de los vuelos,
la gaviota esparciendo los destellos del faro
como harina que lleva el marino en su ruta.
Y el agua en dos, y luego en ocho nudos
tensados en las costas,
donde el potro es más oro que el centeno
y las miradas brillan al calor de los hornos,
allí donde el ladrillo y el fuego son la casa,
aquella incandescencia en la que ser posibles.

Al descender las nieblas,
los rebaños destilan como pechos.
No hay oteros, no hay causa, no hay olvido,
sólo el iris del zorro
y su espinazo de pajar ardiendo.

Las aves alargaron su sombra dos jornadas,
se hicieron tallo, fueron la cadena
en la polea de la lluvia
que nos engrana a nuestra predicción.
Y llegaron insectos de ignotas primaveras,
la frase yuxtapuesta que no recuerda inicios,
el vello de la oruga que cierra los boscajes
hasta ocultarlos en su muerte ambigua:
el árbol no cimbrea,
mas prosigue en la fronda la invención de su ciclo.
Y así, cercado en sus florecimientos,
el mundo va borrando meridianos.



Canción de un hombre feliz
Cuadernos del Mediterráneo
Ed. El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca, 2005



 Grandes Obras de 
El Toro de Barro

Ramón Andrés, Canción de un hombre feliz   Col. «Cuaderno del Mediterráneo» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2005. edicioneseltorodebarro@yahoo.es

Ramón Andrés, Canción de un hombre feliz 
Col. «Cuaderno del Mediterráneo»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2005.
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

 

















"La espuma del cielo", de Miklós Radnoti...

© Steve Carter



(En preparación, por Carlos Morales)


Miklós Radnóti 
La espuma del cielo






La luna los mece en la espuma del cielo.
Aún me sorprende vivir.
Afanosa la muerte busca en este siglo
y pálidos se quedan aquéllos que la ven.

A veces mira el tiempo alrededor y grita,
mira alrededor y después se desvanece.
El otoño se esconde de nuevo a mis espaldas,
y el invierno se aturde de dolor.

El bosque sangraba y a la vuelta del tiempo
la sangre no dejaba de fluir.
Los grandes números que se avecinaban
eran dibujados por el viento en la nieva.

Viví para ver esto y ver aquello.
El aire se abandona pesado sobre mí.
Desde antes de nacer,,
una guerra silenciosa me toma entre sus brazos.

Aquí me detengo, al pie de árbol
que furioso balancea su corona.
Inclina una rama ¿para agarrar mi cuello?
mas yo no soy débil ni siento temor,

tan sólo estoy cansado. Escucho. Y la rama
asustada explora en mi pelo.

Sería mejor olvidar,
mas yo nunca olvido nada.

La espuma se vierte sobre la luna, y el veneno
tiñe el horizonte con el rastro de su oscuro verdor.

Enrollo un cigarrillo
lentamente, cuidadosamente. Vivo.






De su libro
Cluded Sky,
(Trad. S. Polgar, S. Berg y S.J. Marks)
Prensa Sheep Meadow, Nueva York, 2003



 foamy sky


The moon sways on a foamy sky,
I am amazed that I live.
An overzealous death searches this age
and those it discovers are all so very pale.

At times the year looks around and shrieks,
looks around and then fades away.
What an autumn cowers behind me again
and what a winter, made dull by pain.

The forest bled and in the spinning
time blood flowed from every hour.
Large and looming numbers were
scribbled by the wind onto the snow.

I lived to see that and this,
the air feels heavy to me.
A war sound-filled silence hugs me
as before my nativity.

I stop here at the foot of a tree,
its crown swaying angrily.
A branch reaches down — to grab my neck?
I'm not a coward, nor am I weak,

just tired. I listen. And the frightened
branch explores my hair.
To forget would be best, but I have
never forgotten anything yet.

Foam pours over the moon and the poison
draws a dark green line on the horizon.

I roll myself a cigarette
slowly, carefully. I live.



Otros poemas de

"Viví sobre esta tierra"   *   "La espuma del cielo"

"Lunes al atardecer"   *   "No puedo saber"

"Postal segunda"  

"Marcha forzada"

"Postal primera"     "Postal tercera"

"Última postal"


 
Otros

 

Grandes Obras de
El Toro de Barro
PVP: 8 euros Pedidos a:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci