Luis Vence , Tregua.TENEBRAE
Paul Celan
Cerca estamos, Señor,
cercanos y apresables.
Presos ya, Señor,
engarzados los unos en los otros, como si
cada uno de nuestros cuerpos fuera
tu cuerpo, Señor.
Ruega, Señor,
ruéganos,
estamos cerca.
Agobiados íbamos, encorbados bajo el viento
hacia la fuente, hacia la zanja,
para arrodillarnos sobre el charco y sobre la oquedad.
Al abrevadero íbamos, Señor.
Era sangre, la sangre
que tú mismo derramaste, Señor.
Y relucía.
Nos arrojaba tu imagen a los ojos, Señor.
Los ojos y la boca tan vacíos, tan abiertos, Señor.
Hemos bebido, Señor.
La sangre y la imagen que en tu sangre estaba, Señor.
Ruega, Señor.
Estamos cerca.
Poema recogido de Rejas del lenguaje,
en traducción de Matthias Schulz y Carlos Morales.

3 comentarios:
Sobrecoge mucho el modo en que Celan ha vuelto del revés la mitología cristiana para presentar a los exterminados de la Shoa como el qué pude redimir, él y solamente él, al cristo por cuya muerte sus seguidores engendraron el antijudaísmo primero, y el antisemitismo después.
Ah, y su traducción es muy buena.
Jose I. Atienza
Madrid.
Me he llevado una sorpresa al ver este poema en su blog. En parte porque en Japón hace un día de esos que no invitan a este tipo de emociones dolorosas, pero también porque, de algún modo, rompe ese aire tranquilo que el blog tenía al principio. Supongo que le ha pasado lo que a la misma vida.
Hanako Uehara
Tokio.
Traspasa toda existencia..la tuya, la mía..y aun así no alcanza para poder dilucidar ese momento en que es despojado de todo atributo humano...Sabra
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