El Toro de Barro

El Toro de Barro

domingo, 6 de abril de 2014

Psª del Holocausto. «Tenebrae», de Paul Celan


Estudio, selección y notas de Carlos Morales.
(En preparación)  

 (1920-1970)
Tenebrae


Cerca estamos, Señor,
cercanos y apresables.

Presos ya, Señor,
engarzados los unos en los otros, como si
cada uno de nuestros cuerpos fuera
tu cuerpo, Señor.
Ruega, Señor,
ruéganos,
estamos cerca.
Agobiados íbamos, encorvados bajo el viento
hacia la fuente, hacia la zanja,
para arrodillarnos sobre el charco y sobre la oquedad.

Al abrevadero íbamos, Señor.
Era sangre, la sangre
que tú mismo derramaste, Señor.
Y relucía.
Nos arrojaba tu imagen a los ojos, Señor.
Los ojos y la boca tan vacíos, tan abiertos, Señor.
Hemos bebido, Señor.
La sangre y la imagen que en tu sangre estaba, Señor.
Ruéganos, Señor.
Estamos cerca.




De su libro
Reja del lenguaje  (1959) 



Otros poemas de Paul Celan en torno al
 Holocausto

«Corona» (1952)    *    «Fuga de la Muerte» (1952)    *     «Tarde y profundo» (1952)    *    «Argumentum e silentio» (1955)    *    «Ante una vela» (1955)    *    «Nocturnamente enfadados» (1955)    *    «Tenebrae» (1959)    *    «Wolfsbohne» (1963)    *    «Cavaban» (1963)    *    «Salmo» (1963)    *    «Radix, Matrix» (1963)    *    «Químico» (1963)



Esta imagen corresponden al estreno de la segunda versión de la obra Guantes de Piel humana, de Carlos Morales. y Julio Clemente Lourtau, en noviembre de 2009.  Fue representada por primera vez en septiembre de 1978, siendo la primera obra dramática escrita y representada en castellano y en la órbira cultural hispanoamericana en torno a la Shoa.


Estudio, selección y notas de Carlos Morales.
(En preparación)






_________________________
©  Herederos de Paul Celan.
 ©  De la versión, Carlos Morales.
©  De Negra leche del alba, El Toro de Barro.

En caso de reproducción, rogamos se cite la autoría.
 























  Página maquetada para El Toro de Barro por Carlos Morales

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Sobrecoge mucho el modo en que Celan ha vuelto del revés la mitología cristiana para presentar a los exterminados de la Shoa como el qué pude redimir, él y solamente él, al cristo por cuya muerte sus seguidores engendraron el antijudaísmo primero, y el antisemitismo después.
Ah, y su traducción es muy buena.
Jose I. Atienza
Madrid.

Anónimo dijo...

Me he llevado una sorpresa al ver este poema en su blog. En parte porque en Japón hace un día de esos que no invitan a este tipo de emociones dolorosas, pero también porque, de algún modo, rompe ese aire tranquilo que el blog tenía al principio. Supongo que le ha pasado lo que a la misma vida.
Hanako Uehara
Tokio.

sabra dijo...

Traspasa toda existencia..la tuya, la mía..y aun así no alcanza para poder dilucidar ese momento en que es despojado de todo atributo humano...Sabra

Myriam dijo...

Cada uno lee desde su propia perspectiva, en mi caso católica. Es un poema maravilloso que concuerda con lo que pienso: que Jesucristo se hizo cargo de todo el dolor humano en la cruz y que así cada gota de sangre derramada es también sangre de Cristo. Qué desde allí Él abrió sus brazos a toda la humanidad y nos llamó a hacer lo mismo, a sentir que todo el que sufre es mi hermano y cada herida suya es parte de nuestro propio cuerpo lacerado, que el dolor del otro es el mío y no puedo quedar ante él indiferente. Que éste no es un discurso vacío, sino que se hace vida, en la vida de cada uno. Y que las guerras son todas iguales, inútiles, inaceptables, porque siempre responden a intereses de poder y no son jamás justas ni religiosas. Todas las religiones se basan en el amor, en el entendimiento y en la no violencia. Pero a veces lo olvidamos porque "La Paz es fruto de la Justicia" y si no hay justicia, no hay paz.

Administrador dijo...

Este extraordinario poema de Celan me ha hecho recordar el texto del Kaddish de Leonard Bernstein.