El Toro de Barro

El Toro de Barro
Mostrando entradas con la etiqueta 500.- A las damas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 500.- A las damas. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de octubre de 2012

"Mostrasi sì piacente a chi la mira", de María Antonia Ricas




Mostrasi sì piacente a chi la mira




camino con los niños que cruzan el sembrado cuando la escuela al sol. Si viera el campesino cómo buscan perdices y engañan al reclamo, verdes más que la hierba.

Vuelo con la bandada vertical y silvestre. Es una tela fina rescatando la luz, jugueteando al ánimo…agita un aire corto y la impaciencia de esas ramas que alocan brotes de febrero.

Y dejo secos bulbos de niebla resistida que a ras de suelo rueda para que los amantes se sientan melancólicos en sus mesas de té.

Alguien que me ama lejos no duerme porque me ama; lo leo en mi semblante del espejo, sonríe como el autorretrato de Latour; lo leo en las macetas de margaritas nuevas, se vuelven a mirar, el infierno no existe.

Y soy de lo dorado: me rescata la luz, me imploran las perdices, me repite febrero, la abeja soñolienta que, inexperta, se huele, se quita el hielo y vuela.

Y viajo con mi amor aunque nunca conozca a quien me amaba.


 
De su libro  
A las damas


*El título corresponde a un verso de Dante.






__________________________
© Del poema, María Antonia Ricas
En caso de reproducción, rogamos se cite la autoría.



Poeta de 
El toro de barro






















"Rita Haywort juega a las damas chinas", de María Antonia Ricas




Fotograma de Rita Hayworth. María Antonia Ricas, Fantasmás y cálamos, Ediciones El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2005
Rita Haywort juega 
a las damas chinas



R esbaladizo olvido, brea
de acá, de allá
del puerto de Shanghai.

Ideogramas de la Luna
en tu hombro, en tu caballera
pelirroja, y en tu mejilla
abofeteada.

No recuerdas bailar, recuerdas
no haber llegado a la apatía,
no estar atenta al endulzado
jugo de crisantemos blancos.

Un poema de amor vive breve,
corretea por tu garganta.

No consigues vocalizar
el verso que llevaba un nombre
como el tuyo ni el nombre
del jinete con el que juegas,
bebes desde el día
de la primera grieta
o desde ayer, no sé, en el barco
que te toma de los bailones
de Sevilla.

Y preguntas si ésta es la Casa
de los Espejos, decorado
de la desolación
que te trae de vuelta al aire
de tu padre
muerto taconeando.

Un príncipe te deja falsas
tiaras;
Falstaff, seboso bufón burla
tu mirada miope; es deli-
cioso tu parpadeo.

Apenas si recuerdas cuánto
se hastía la memoria.

No está linda la mar del puerto
de Shanghai.


 



__________________________
© Del poema, María Antonia Ricas
En caso de reproducción, rogamos se cite la autoría.



Maria Antonia Ricas, Fantasmas y Cálamos, Ediciones El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2005

Poeta de 
El toro de barro