El Toro de Barro

El Toro de Barro

domingo, 13 de mayo de 2012

"Suave viene la noche", de Paco Moral.






Suave viene la noche


 



Suavemente la noche se te acerca,
como el pulso del mundo
se parece a tus labios.
Suave viene la noche,
como si una cascada de panteras
te subiera despacio
por la vida.
No hay dolor.
No queda ya dolor
ni sensaciones turbias
ni edificios en ruina.
La noche viene dulce
como una vieja amante que volviera,
y ya no sientes nada,
ni siquiera la angustia
de mirarte al espejo
y hacer muecas horribles para ponerte fea
como cuando eras niña
de los cuentos.
Viene la noche tibia
y en tu piel hay heridas de noviembre,
reflejos de jarrones de Pompeya,
vestales de otro tiempo,
anillos de amatista
o lapislázuli
y un ardor de Vesubio en tus pezones
devorados a fuerza de derrotas.
Suave viene la noche
para ti,
mujer de piedra,
reina de mi sueño,
ahora que empieza a despuntar el día.




De su libro
Suave viene la noche.






























jueves, 10 de mayo de 2012

Carlos Morales, "El viento del desierto!














Carlos Morales

Viento del  desierto

(Inédito, 10 de marzo de 2003)


UUno nunca sabe de dónde sopla el viento
uno sabe nunca adónde viento va
sabes sólo que viento llega solo
que pelo canta y prende con su dedo,
que mano silba y duérmese en el vientre
que boca emerge toca la espalda del selensio
y el ánima se inclina y todo en orden queda
al cabo viento va
y deja al hombre sólo 
y sólo resta un hombre 
–pequeña empalizada–
con una luz dormida
                                                 cubierta por la arena del desierto. 













"La cosecha", de Federico Muelas








Federico Muelas
La cosecha 





Acontece
porque el reloj se para cuando lo dejan solo;
porque el enterrador maltrata a los murciélagos;
porque el pez más delgado sortea los murmullos;
porque la sinfonía apesta a corazón.

Como un seno intangible, como una marihuela,
acaso como púrpura no besada por nadie
o centauro triste del viento en el remanso,
vengo para deciros: malévololos o tímidos,
colegiales marchitos de la decencia pobre,
alfombrad con pacientes disimulos las horas;
venid en tresbolillo, olivos sapientísimos,
y descargad cual ciervos momentáneos o rayos
la cólera brevísima que los cielos exportan.
Venid a coordinar simplísimas distancias,
a equivocar amantes barajando pasiones...
Yo sé, porque sesteo,
tú sabes, porque sufres,
él sabe por constante y aquél por desleal;
pero en las tardes frías, bajo guardacantones,
esconden los espías sus dijes misteriosos,
mientras la primavera, lejanísima y dulce,
empaca entre murmullos la miel del bienestar.


***


     Este poema apareció por primera ver en el nº 6 de la revista El pájaro de paja, en 1951. Posteriormente, Federico lo integró en  Rodando en tu silencio (1964), libro con el que ganó en 1965 el Premio Nacional de Poesía de España. Sabemos también que proyectó hacerlo en su libro Ardiente huida-, un poemario que siempre permaneció inédito y con el que su autor quería dejar constancia de su profesión de fe, allá por los años sesenta, en esa estética del surrealismo que tan vapuleada fue en la España de la época por los profetas del realismo social. Después Carlos de la Rica lo recogió en la antología general que, bajo el título de Poesía, buscó la rehabilitación del poeta conquense en 1980.  En el año 2000, Carlos Morales lo incluyó en Poesía Secreta con el objeto de recapitular sobre el intenso paso de Federico Muelas por los territorios de la vanguardia española.








Federico Muelas
Poesía secreta



El Toro de Barro

Tarancón de Cuenca 2000
PVP: 9 euros




Pedidos:

edicioneseltorodebarro@yahoo.es







domingo, 6 de mayo de 2012

"Escenas inolvidables", de Mercedes Escolano.








 Escenas inolvidables






Rizada su melena de cobre, ondulado
el rugido más fiero de la selva,
puso garra en mi cuello a modo de abanico
y encendió todo el aire su cercana presencia.
Fuera yo rubia, linda artista de Hollywood
entregada a los brazos del seductor felino,
joven promesa, musa de algunos
directores sin suerte ni dinero.
Yo, conquistada. Yo, carne fresca
bajo el lomo feroz del cuadrúpedo amable
que, con voz amielada, a mi oído susurra
la banda sonora de algún viejo éxito.
Yo, domeñada. Yo, débil hembra
incapaz de negarme a guiones sin peso.
El plató nos otorga el dominio soñado
y aunque efímeros, falsos, los instantes
rodados se convierten eternos
en la mente infantil de la estrella de cine.
Yo, celuloide. Yo, heroína
en las garras de oro de la Metro-Goldwyn-Mayer.







De su libro





Abriendo esta ventana, encontrarás otros poemas de Malos tiempos; levantando estas cortinas, hallarás una amplia antología de su obra; y traspasando esta puerta, accederás a una seguramente incompleta bibliografía de esta Poeta de El Toro de Barro



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© El poema de, Mercedes Escolano
 © De la fotografía,
© Del libro, en su 2ª edición,  El Toro de Barro
En caso de reproducción, rogamos se cite la autoría.





Malos tiempos
(1985-1995)



PVP: 8 euros más gastos de envío.

Pedidos a: edicioneseltorodebarro@yahoo.es


jueves, 3 de mayo de 2012

Una joya de José Corredor-Matheos...






               En homenaje a José Manuel Blecua




"Si no quieres morir, no te importe vivir..."

José Corredor Matheos  





Sentir la muerte lejos, 

sentir la vida lejos.
Gozar sólo del viento,
de toda la fragancia
de tus pasos.
Si no quieres morir,
no te importe vivir.
Haz como si creyeras
en la vida,
más no cuentes a nadie
tu secreto.
Deja la mesa así,
sin comensal.
Observa, desde lejos,
marchitarse
las hojas en los árboles.
No atiendas al teléfono.
Deja que el viento vaya
Y que vuelva después.
No abrirás ya más cartas,
ni ojearás periódicos
ni libros.
Deja que tu automóvil
te abandone.
Deja que tu reloj
siga marcando
un tiempo que no es tuyo.
Deja que todo sea
cual si tú
nunca hubieras nacido.








José Corredor-Matheos
Deja volar la pluma en el paisaje
Tarancón de Cuenca 2005
PVP: 9 euros


Pedidos:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es