El Toro de Barro

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miércoles, 15 de febrero de 2012

«Lo que he escrito», de Czeslav MIlosz






Czeslaw Milosz
(Lituania, 1911 – Polonia, 2004)
Lo que he escrito


(1934, París)

Lo que he escrito de repente pareció
una estupidez. No podía encontrar las palabras.
Miraba el enorme mundo, palpitante,
con los codos apoyados en una barandilla.
Fluían los ríos, unos veleros surcaban las nubes,
la puesta se desvanecía. Todos los bellos países,
todas las criaturas que había deseado
entraron en el cielo con grandes lunas.
Absorto en aquellas extrañas lámparas móviles,
contaba sus arcos astrológicos,
susurraba: mundo, desaparece, piedad, me hundo.
No hay lengua que baste para la belleza.
En mí vi extensos valles
y podía, con un pie alado de bronce,
pasar sobre ellos en zancos de aire.
Pero esto, noche olvidada, se apagó.




De su libro Tierra inalcanzable. Antología poética.
Traducción, selección y prólogo de Xavier Farré.
Galaxia Gutemberg / Círculo de Lectores, Barcelona 2011.






Otros poemas de
Czeslav Milosz

«Canción del fin del mundo»


Grandes Obras de 
El Toro de Barro
 Juan Ramón Mansilla, "Una habitación en rojo". Col. La Piedra que Habla. Ed. El Toro de Barro, Tarancon de Cuenca, 2011. PVP 10 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Juan Ramón Mansilla, "Una habitación en rojo".
Col. La Piedra que Habla. 
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed.
Tarancon de Cuenca, 2011.
PVP 10 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
 Juan Ramón Mansilla, "Una habitación en rojo". Col. La Piedra que Habla. Ed. El Toro de Barro, Tarancon de Cuenca, 2011. PVP 10 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es


 

























"Padre", de Carmina de Luna Brignardelli

© Luis Gonzalez de Palma



Padre





Me atreví a visitarte
En la casa que no habitas.
Ciega la muerte sorda
A tu voz sin un presente.
Sorda la muerte ciega
De tus huellas ausentes.
Que tus ojos dieran luz
A la mirada primera

Y niña, otra vez, requiero
Tu mano como franquicia.
Con instinto animal
Huelo todos los rincones
De la noche enemiga…

Ya no huyo, padre:
Tu rostro dibuja la vida.







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 © De la ilustración,  Luis González de Palma
En caso de reproducción, rogamos se cite su autoría.


"El Buscador de Joyas", de Ed. El Toro Barro: Carmina de Luna Brignardelli y Luis González de Palma"El Buscador de Joyas", de Ed. El Toro Barro: Carmina de Luna Brignardelli y Mercedes Ridocci
 



























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«Beannacht», de John O'Donahue


John O’Donahue
BenannAcht





Que el día que el peso se abata sobre tus hombros y tropieces,
baile el barro para equilibrarte.
Y cuando tus ojos se hielen detrás de la ventana gris
y de ti se apodere el espectro de lo perdido,
que una legión de colores, índigo, rojo, verde y azul heráldico
despierte en ti un vergel deleitoso.

Cuando se gaste la lona de la barca del pensamiento
y una mancha de océano se forme debajo de ti,
surque las aguas un largo sendero de Luna
por donde volver sano y salvo.

Sea tuyo el alimento de la tierra,
sea tuya la claridad de la luz,
sea tuyo el fluir del océano
sea tuya la protección de los antepasados.

Y así, que un lento viento te envuelva
en estas palabras de amor,
un manto invisible para velar por tu vida.




Anam Cara




Otros poemas de

Grandes Obras de 
El Toro de Barro  

Salomón, "El Cantar de los Cantares”, Versión de Carlos Morales

Salomón, "El Cantar de los Cantares”
Versión de Carlos Morales
Col. «Cuadernos del Mediterráneo»
Ed. El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca, 2003.