El Toro de Barro

El Toro de Barro

martes, 14 de febrero de 2012

"El Vencido", poema árabe de autor anónimo




Autor anónimo
El vencido





Quiero tan sólo torturarte a fuerza de caricias: yo no quiero ninguna.
Quiero tan sólo escuchar el mar en el hueco de tus manos, y luego, poner tus manos sobre mis ojos como un pedazo de noche.
Quiero tan sólo embriagarme de nostalgia, sosteniendo tus ojos con los míos. 
Quiero tan sólo escuchar tu voz, que las voces de mi país de nuevo me acercaran.
Quiero tan sólo acariciar sobre tu cuerpo mis recuerdos y mis añoranzas.
Y si beso tus labios, su jugo me sabrá amargo.........

Pero besé tus labios y su jugo me embriagó.
Acaricié tu cuerpo y mi mano se puso a temblar.
Escuché tu voz y las voces de las mujeres de mi país me parecieron música bárbara.
Respiré tu perfume, sí, semejante al fresco aroma que exhalan los jardines antes del amanecer, y ya no puedo inclinarme -¡no!- sobre las rosas...

Sostuve tu mirar y bajé los ojos.
Escuché el mar en el hueco de tus manos, y ese océano me devoró....




Traducido de la edición francesa de
El jardín de las caricias,
De Fanz Toussaint.




"La voluptuosa"       "El sueño de los lebreles"       "El alfarero"

"Canto de despedida"       "La serpiente"       El alfarero

"La bailarina"        "La batalla"        "El Vencido"

"La canción del guerrero"       "La arena"





Grandes Obras de 
El Toro de Barro

Shamer Khair, enCarlos Morales COEXISTENCIA, Antología de la poesía isralí -árabe y hebrea- contemporánea.
PVP 10 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

Cuando tocó mi mano con sus dedos,
cuando mordió mi mano
y dejó sus labios caer sobre mi boca
como una manzana, había nubes
cabalgando encima de la tierra,
y el fuego de su alma se agitaba
como el relámpago de una tormenta de verano.
No era un espejismo, no: la tierra era
un mar sediento y encrespado,
y cuando la abrazó la lluvia, mi corazón

se llenó de guitarras, y se atrevió a cantar.

 Otros poemas de















domingo, 12 de febrero de 2012

«Saludo desde Z a Yuri Gagarin», de Carlos de la Rica


Dios maya hallado en Tikal (Guatemala); Poema, "Saludo desde Z a Yuri Gagarin". L. Ref: José Ángel Cilleruelo, Domicilios. Antología (1983-2004)  Col. «La piedra que habla» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2005. edicioneseltorodebarro@yahoo.es PJosé Ángel Cilleruelo, Domicilios. Antología (1983-2004)  Col. «La piedra que habla» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2005. edicioneseltorodebarro@yahoo.es PVP 10 eurosVP 10 euros
Dios maya hallado en Tikal (Guatemala)


Carlos de la Rica
(España, 1929 – 1997)
Saludos desde Z a Yuri Gagarin



Oh astros, Gagarin, oh el polen de Venus,
la vid de Venus
azul o verde;
lúcido Gagarin, jinete sobre el sideral polvo,
-oh luna, excelsa Diana, cazadora Selene–
marcando Gagarin desde la nave de la colina
el gemido. Oh el limpio
verde de las coníferas
junto al Volga o el Nieper.
Domador, otra vez, Gagarin, de los vidrios,
a –desde el más arriba de los riscos, oh astros–
de cúpulas y tejas, heno y ciudades,
de plantas siderúrgicas, del contenido curso de los ríos
en los pantanos,
–oh de la humeante luna–
sobre la tierra rusa, de la Mongolia,
y la Cuba del Azúcar.
Así, oh temblor de las fábricas, el del aeropuerto,

oh pinos y carreteras
sobrevolados. Construiremos
un oficio de amor apilando las nubes,
Gagarin, Marte odiado, tierra y agua
por debajo.
Con su escafandra Gagarin, con el mar y la yerba,
la cinta del río discurriendo serpiente,
de los árboles del bosque las copas curvas o afiladas,
la aurora poderosa nunca más nueva
en su carroza; la explosión,
oh sol, de luz en los cristales.
Alimentando Gagarin las playas, la orilla izquierda y roja,
de bellas muchachas saludadas desde la gruta volante.
Más Gagarin marinero,
oh espolón de plata y oro sobre agua abandonado,
adelante más, mármol movido expuesto al cuerpo del héroe.
Plus
Ultra, relámpago vivo, vendaval de fuego, dioses,
destello y ceniza con el choque, a través de las retamas,
pájaro Gagarin sin plumas, sin alas, el rubí de tu carne
en la caja de malaquita de Moscú. Oh almendros,
oh marzo 27,
forjador de metales, Gagarin el del pueblo.
caire, Gagarin, a cuestas tu esmeralda;
como un leopardo sigiloso, Yuri,
camarada Yuri Alexeyevich Gagarin,
sobre las ramas largas del espacio,
desleídos los dedos
al movimiento que tiñe los crepúsculos
de un planeta
al que sus moradores llama LA
TIE
RRA
mas nosotros, los moradores de Z,
con A + 2x señalamos en la Gran Carta.

De su libro
Poemas Junto a un pueblo,
Poesía de España, 1977.

 

Otros poemas de Carlos de la Rica

(«Realismo mitológico»)

 

«A Ezra Pound» (1977)

«Yo amo una raza hermosa que vivió en América» (1977)

«La marcha de los negros» (1977)

«Ícaro» (1977)

«Saludo desde Z a Yuri Gagarin» (1977)

«Yad Vashem» (1977-2000)

«El rapto de Europa» (1977-2000)

 

Grandes Obras de 
El Toro de Barro 
José Ángel Cilleruelo, Domicilios. Antología (1983-2004)  Col. «La piedra que habla» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2005. edicioneseltorodebarro@yahoo.es PVP 10 euros
José Ángel Cilleruelo, Domicilios. Antología (1983-2004) 
Col. «La piedra que habla»

Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2005.
PVP 10 euros
José Ángel Cilleruelo, Domicilios. Antología (1983-2004)  Col. «La piedra que habla» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2005. edicioneseltorodebarro@yahoo.es PVP 10 euros

















jueves, 9 de febrero de 2012

"Canción de Amor", de Rainer María Rilke





Rainer María Rilke 
Canción de amor 


¿Cómo sujetar mi alma para
que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla 
hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
en un rincón extraño y mudo
donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse. 


Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
nos une, como un golpe de arco,
que una sola voz arranca de dos cuerdas.
¿En qué instrumento nos tensaron?
¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
¡Oh, dulce canto!