El Toro de Barro

El Toro de Barro

miércoles, 15 de febrero de 2012

"Padre", de Carmina de Luna Brignardelli

© Luis Gonzalez de Palma



Padre





Me atreví a visitarte
En la casa que no habitas.
Ciega la muerte sorda
A tu voz sin un presente.
Sorda la muerte ciega
De tus huellas ausentes.
Que tus ojos dieran luz
A la mirada primera

Y niña, otra vez, requiero
Tu mano como franquicia.
Con instinto animal
Huelo todos los rincones
De la noche enemiga…

Ya no huyo, padre:
Tu rostro dibuja la vida.







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 © De la ilustración,  Luis González de Palma
En caso de reproducción, rogamos se cite su autoría.


"El Buscador de Joyas", de Ed. El Toro Barro: Carmina de Luna Brignardelli y Luis González de Palma"El Buscador de Joyas", de Ed. El Toro Barro: Carmina de Luna Brignardelli y Mercedes Ridocci
 



























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«Beannacht», de John O'Donahue


John O’Donahue
BenannAcht





Que el día que el peso se abata sobre tus hombros y tropieces,
baile el barro para equilibrarte.
Y cuando tus ojos se hielen detrás de la ventana gris
y de ti se apodere el espectro de lo perdido,
que una legión de colores, índigo, rojo, verde y azul heráldico
despierte en ti un vergel deleitoso.

Cuando se gaste la lona de la barca del pensamiento
y una mancha de océano se forme debajo de ti,
surque las aguas un largo sendero de Luna
por donde volver sano y salvo.

Sea tuyo el alimento de la tierra,
sea tuya la claridad de la luz,
sea tuyo el fluir del océano
sea tuya la protección de los antepasados.

Y así, que un lento viento te envuelva
en estas palabras de amor,
un manto invisible para velar por tu vida.




Anam Cara




Otros poemas de

Grandes Obras de 
El Toro de Barro  

Salomón, "El Cantar de los Cantares”, Versión de Carlos Morales

Salomón, "El Cantar de los Cantares”
Versión de Carlos Morales
Col. «Cuadernos del Mediterráneo»
Ed. El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca, 2003.



 



























martes, 14 de febrero de 2012

"Liberation", de Rafael Ramírez Escoto


Norman Parkinson
LibeRation
(Pet Shop boys, 1993)



Perder la cabeza. Bien, eso es lo que parece que ocurre. Como que dan ganas de morirse, de retomar esos patéticos versos de los decadentes y escupirlos a boca llena, ars moriendi, dan ganas de volverse cursi, rojo de San Valetín y flamenquito a la par. ¿Pero cómo se puede llegar a ser tan memo para perder la cabeza de esa manera? You were sleeping on my shoulder. Recursos, florituras verbales, un montón de topoi viejísimos, más viejos que las putas incansables de la esquina, chirriantes sílabas que se precipitan sobre un papel sucio y que ya no explican nada y que ya no me valen para nada. Ya está. Ya lo he dicho. La Poesía, con esa pedazo de P mayúscula no sirve para nada. Para nada, memo. Ningún juglar le llevará tus versos, ningún juglar la sorprenderá por la revelación inesperada de un amor sincero. Mírala, mas no digas el nombre, ni siquiera la señal. No enumeres sus atributos. Todo es perfecto secreto, información clasificada. Una indiscreción, y a la cárcel; a la cárcel por vicioso, por lírico, por memo y decadente. No nombres, calla, olvida el rollazo de la enumeración caótica y los intrépidos esdrújulos de modernista desplantado. Basta que un mentecato lea esto para que se descubra el pastel. Un amor terrible, cierto, sucio. Ya está, ya lo he dicho, entre los glisandos y los wah-wah de las guitarras estilo Barry White y los perniciosos violines de Sinatra y los acordes de séptima mayor. Peder la cabeza, los papeles, el sitio y la razón. Porque la vida ya apenas entrega las escurriduras, la vida no es generosa, no para mí, no para mí, y así, retornar al tema, perder la cabeza, hacer una locura, creerse el capitán del bajel pirata, el Temido, el más libre entre los libres. Mentira el mundo entero, menos tu cabecita apoyada en mi hombro mientras regresábamos a casa en aquel tren de cercanías...



De su libro 
The Easy Years Hits







 

"Una rumba por Lulú, reina del trapecio"

"Liberation"   *   "Praias desertas"

"Morbo post coitum"  *   "Trastorno de ansiedad"

 

 


Grandes Obras de
El Toro de Barro
 
PVP: 8 euros
Pedidos a:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es

No era nuestro el tiempo. Era de otros que fueron nosotros
sin cicatrices, sin velos, casi desnudos.
Otros cuya piel era dorada ,
mundo con luz y menor sobresalto (…)
No aceptamos la forma que tuvimos.
Es sólo un rumor
que rinde su presencia
con sombras que nadie reconoce.
De nada sirve saber en dónde estamos:
La realidad conserva en sus umbrías
resplandores de una luz que no nos pertenece.
Vivir es costumbre,
fulgor fingido,
ilusión de ver entre tanta ceguera.

Otros  poemas de

 

   

 


   





 

 

 

 

"Nec spe nec metu", de Neus Aguado


La ballerina italiana Carla Fracci, pintada por Fortuny.




Neus Aguado
Nec spe nec metu


Alumbro con una linterna de bolsillo
esta mi casa que cobijó tu ira,
me parece muy distinta, casi deshabitada,
la ira llenaba todos los rincones
y ahora ni siquiera hay tristeza
sólo vaga una divisa de una dama italiana
que se refugió sin temor ni esperanza
en los libros de horas, en los iluminados.
Un día de fiebre soñé una casa solariega
con las persianas entreabiertas
marcando el paso del sol y la belleza.
Tú me dijiste que la habías visto a la misma hora
Seguramente no fue a la misma hora,
seguramente no fue la misma casa
aunque días después la pudimos ver desde el tren,
entonces ignorábamos que ya habíamos perdido el tren,
la casa, las persianas, el paso del sol y la belleza.



 



Otros Poemas de Neus Aguado

"Sueños"  

"Oración"

"Nec spe nec metu"

"Cínica Belleza"

"El alma, a la hoguera"

"Una temporada en el Pére-Lachaise"

"La Rosa de Agua"

"Intimidad de la fiebre", Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca 2005

PVP 9 Euros
Pedidos a edicioneseltorodebarro@yahoo.es



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En caso de reproducción, rogamos se cite su autoría.



Poeta de 
El toro de barro