El Toro de Barro

El Toro de Barro

miércoles, 4 de agosto de 2010

«Más allá, Tánger», de Álvaro Valverde

Gruta de Hércules, Tánger.
Álvaro Valverde
(España, 1959)

Más allá, Tánger

Las avispas en el vaso de té.
Dentro y fuera del vaso de té.
Quietas o volando
alrededor del vaso de té.

Allí, el dulzor condensado
en el agua humeante
de intenso color ámbar.
El perfume inequívoco
de las gotas de azahar
y yerbabuena.

Sobre el acantilado,
en aquella terraza
a la sombra del mundo,
cada sorbo era un vuelco
hacia el hosco pasado,
cada avispa un recuerdo
de los años vividos.

De su libro
Más allá, Tánger



Grandes Obras de 
EToro de Barro

Aurora Luque, "Portuaria. Antología 1982-2002! Col. «La piedra que habla» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2002 Agotado edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Aurora Luque, "Portuaria. Antología 1982-2002"
Col. «La piedra que habla»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2002

Agotado





  

















































«La encina solitaria», de Álvaro Valverde

Álvaro Valverde
(España, 1959)

La encina solitaria


Está en una colina, la rodean
rocas, retamas, tierra
donde el árbol arraiga
y parece que apenas se sostiene.
Me la mostró mi padre cuando, niño,
paseaba con él entre los canchos.
Desde entonces retengo su presencia
con la necesidad de lo que dura.
Desde lo alto, observa la ciudad.
Es lo primero que distingo al volver.
Lo último que miro cuando salgo
de las murallas de este microcosmos.
Es algo más que una vetusta encina.
Sola, en su altura, sosegada, es cifra
de la vida a que aspira quien resiste.


De su libro
Plasencias




Grandes Obras de 
EToro de Barro
Vicente Gallego, "La razón ebria" Col. «Cuadernos del Mediterráneo» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed. Tarancón de Cuenca, 2003 Agotado edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Vicente Gallego, "La razón ebria"
Col. «Cuadernos del Mediterráneo»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.
Tarancón de Cuenca, 2003
Agotado















































miércoles, 5 de mayo de 2010

"La hostia", de Amador Palacios




La hostia


Reclamé para mí todo el efecto
de esa ligera refección.
Y me dieron a cambio
un campo desnortado.
He creído con énfasis que detrás
de la sagrada especie surgía el mundo
de las llaves y las visiones,
de las abiertas puertas y los resplandores.
No exactamente ocurrió así.
Lo que supuse vino a ser
un vago otoño
repleto de celajes indecisos
conjurando el alisio y la celada,
y unos rescoldos apagándose.
Mas si no hallé la beatífica resaca,
tengo en mis manos orbes exquisitos
y en mis sueños sabores indecibles.
Mi paladar es áspero y bebo de las fuentes
cuando he de sofocar la sed rabiosa
que precede a la hostia de la duda.





De su antología



 Grandes Obras de
El Toro de Barro
PVP: 10 euros Pedidos a:
"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci














jueves, 25 de febrero de 2010

"Sono", de Amador Palacios

Sono

Soñé que fabricaba esperma en una playa
poniéndolo en el mar cual espuma de Venus;
de ella y el movimiento del mar nació una virgen.
Mi compañera y yo le pusimos por nombre simbólico Lourida,
obviando su morada, pensándola en el mito.

Al cabo de los años la vimos convertida
en hermosa muchacha de edad adolescente y figura inmutable
que se baña desnuda nas caldeiras do Castro
y que toca la gaita en fiestas marineras
y que tiene prestigio entre sus convecinos
por su origen ignoto y que nada de perlas:
encontrada impoluta y serena en la orilla.

A veces nos cruzamos con ella: no saluda
mas fija, con su gracia perpetua y ojos grandes
nuestra faz complaciente.
Apurando este sueño me despierto empalmado. 



De su poemario



 
Grandes Obras de
El Toro de Barro

"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci






























"El portarretratos", de Amador Palacios



 




El portarretratos




En el portarretratos argentino
vive mi antepasado ferroviario
su muerte sepia, tal patibulario
tren condenado a no tener destino.

Desde su catafalco, el ambarino
rostro vidrioso mira el ordinario
cuarto como un gran sueño solidario
que no soñó su perentorio sino.

Dentro de la prisión opalescente
surge en su rostro la tristeza fútil.
Y, turbando penumbra lapidaria,

mi antepasado, intemperantemente,
clama el olvido, con premura inútil,
desde su eternidad ferroviaria.



De su antología


 Grandes Obras de
El Toro de Barro
PVP: 10 euros Pedidos a:
"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci