El Toro de Barro

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domingo, 14 de octubre de 2012

Poesía del Holocausto: Elsa Langer, "Un vestido en la floresta"



Mercedes Ridocci



Un vestido en la floresta









Si el alma mía te contara
serían las gotas frescas de un cántaro,
verías mi imagen entre los juncos,
buscarías mi vestido
en la penumbra de la floresta.
Sabrías que mi cuerpo fue
un caracol marino calcinado por el sol,
blanqueado de salitre
recostado en las dunas.
Oirías las mañanas solitarias de agosto
en que las olas pierden sus espumas
y se van sordas de frío.
Amarías un cuerpo azul marino
que caminaba las horas
entre las dunas blancas.
Si te contara mi alma
quedarías mordido
de sal, y de blancura, 
sobre las dunas de silencio




Otros poemas de
 



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© De los poemas,  Elsa Langer.
 ©  De la versión, Carlos Morales y Ed. El Toro de Barro
©  De Negra leche del alba, El Toro de Barro. 
En caso de reproducción, rogamos se cite la autoría.

 






















Maquetación de Carlos Morales y Ed. El Toro de Barro.






Poesía del Holocausto: Elsa Langer, "El tren negro"






 Entrada al complejo Auschwitz Bierkenau


 

El tren negro






Corro y corro, por favor.
El tren es negro.
Golpeo las puertas, una a una,
y todas las ventanillas.
– ¡Necesito viajar! Tengo los boletos ¡los boletos!
El tren está quieto.
El tren está caliente.
– ¿Quién viaja? Pasajeros, ¡pasajeros!
El tren bufa.
Corro y corro.
Por favor las puertas
yo viajo, tengo los boletos, ¡los boletos!
– ¿No hay pasajeros?
El tren cierra los ojos.
Corro y corro, ¡por favor, yo viajo,
abran las puertas!
El tren exhala su caliente aliento,
queda mudo, chato queda,
ciego, muerto.
Golpeo las puertas, las ventanas.
Por favor, yo viajo,
mis boletos, mis boletos blancos.
Se apagan las luces,
acaricio las puertas,
me arrodillo
por favor, yo viajo.
Abrazo las ruedas, los hierros,
viajo.
Mis boletos, mis boletos blancos.


Otros poemas de
 



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© De los poemas,  Elsa Langer.
 ©  De la versión, Carlos Morales y Ed. El Toro de Barro
©  De Negra leche del alba, El Toro de Barro. 
En caso de reproducción, rogamos se cite la autoría.


 





















Maquetación de Carlos Morales y Ed. El Toro de Barro.






Poesía del Holocausto. Elsa Langer: "El cuarto soleado"

  


 
 
El cuarto soleado






Donde nació mi tristeza.
Entre las vastas paredes amarillas
de un alto y soleado cuarto
sólo miro los trenes.
Entre los árboles acurrucados y oscuros,
allá en la parte baja,
los horizontes estan lejos, lejos,
y los trenes vienen,
pero el mío no viene.
El mío, ese de madera y hierro negro,
el que cruje caliente,
el que lleva dentro una muje
vestida de negro.
La colcha blanca me tapa,
las voces tiernas me duermen,
pero el tren no viene.
No viene,
la escalera no tiene los pasos que quiero,
el tren no viene.
El sol blanco, mi vestido blanco,
la ciudad dormida, mi colcha blanca y las voces tiernas
pero mi tren no viene.
Mi madre no viaja y su vestido es negro,
mis rizos son negros.
Mis lágrimas en noches blancas, en colchas blancas
me sellaron de tristeza
porque el tren no viene
y no vino.
Desde entonces espero con ojos llenos de lejanías
con oídos sordos pero atentos a los pasos y a los trenes.
Mi alma se transformó
en un cuarto soleado y desolado,
blanco de vacío
con voces tiernas
sin trenes y sin pasos.
La tristeza de mi espera
los infinitos horizontes de los mares
no ha podido ahogar.







Otros poemas de 
 




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©  Elsa Langer
 ©  De la versión, Carlos Morales y Ed. El Toro de Barro
©  De Negra leche del alba, El Toro de Barro. 
En caso de reproducción, rogamos se cite la autoría.



































Maquetación de Carlos Morales y Ed. El Toro de Barro.