El Toro de Barro

El Toro de Barro

sábado, 23 de septiembre de 2017

«La Voz», de Carlos Morales del Coso


Carlos Morales del Coso
(España, 1959)


La voz


A Pilar Gómez Bedate



La Voz,
dónde la Voz
que en mi boca cabalgaba?
Dónde la Voz
sobre el yerto barro húmedo arrojada
antes de que yo
antes de que todo fuera
la voz que entre juncos se ocultase
la voz que nombró todas las cosas
que las hizo emerger de los silencios
con una flauta en la mano?

La Voz huyó entre las zarzas
atravesó las cárcavas y el monte
se arrojó a los ríos
como un fardo viejo de olvidadas palabras
y en el nido del águila descansó
durmió sobre las dunas
y las sandalias halló
al despertar
que Dios se quita cuando bañarse quiere
desnudo en sus torrentes

Mas quién al dolor se arroja
y como pájaro espino
en él a morir se presta
por hallar la Voz que nos escoge?





                                                           
Poemas escogidos de
El libro del Santo Lapicero



Grandes Obras de 
EToro de Barro
 Margalit Matitiahu, "Bozes en la shara". Col. «Kuadrinos sefardíes» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed. Tarancon de Cuenca, 2001 PVP 8 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Margalit Matitiahu, "Bozes en la shara".
Col. «Kuadrinos sefardíes»
Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed.
Tarancon de Cuenca, 2001
PVP 8 euros
 Margalit Matitiahu, "Bozes en la shara". Col. «Kuadrinos sefardíes» Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales Ed. Tarancon de Cuenca, 2001 PVP 8 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es

  

































viernes, 18 de agosto de 2017

«Crucifixión», de Federico García Lorca









Federico García Lorca
 (España, 1898 – 1936)
Crucifixión


La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.
Un rayo de luz violeta que se escapaba de la herida
proyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño muerto.
La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban,
pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos.
Cojos perros fumaban sus pipas y un olor de cuero caliente
ponía grises los labios redondos de los que vomitaban en las esquinas.
Y llegaban largos alaridos por el Sur de la noche seca.
Era que la luna quemaba con sus bujías el falo de los caballos.
Un sastre especialista en púrpura
había encerrado a tres santas mujeres
y les enseñaba una calavera por los vidrios de la ventana.
Las tres en el arrabal rodeaban a un camello blanco,
que lloraba porque al alba
tenía que pasar sin remedio por el ojo de una aguja.
¡Oh cruz! ¡Oh clavos! ¡Oh espina!
¡Oh espina clavada en el hueso hasta que se oxiden los planetas!
Como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse.
Entonces se oyó la gran voz y los fariseos dijeron:
Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de leche.
La muchedumbre cerraba las puertas
y la lluvia bajaba por las calles decidida a mojar el corazón
mientras la tarde se puso turbia de latidos y leñadores
y la oscura ciudad agonizaba bajo el martillo de los carpinteros.
Esa maldita vaca
tiene las tetas llenas de perdigones,
dijeron los fariseos.
Pero la sangre mojó sus pies y los espíritus inmundos
estrellaban ampollas de laguna sobre las paredes del templo.
Se supo el momento preciso de la salvación de nuestra vida.
Porque la luna lavó con agua
las quemaduras de los caballos
y no la niña viva que callaron en la arena.
Entonces salieron los fríos cantando sus canciones
y las ranas encendieron sus lumbres en la doble orilla del río.
Esa maldita vaca, maldita, maldita, maldita
no nos dejará dormir, dijeron los fariseos,
y se alejaron a sus casas por el tumulto de la calle
dando empujones a los borrachos y escupiendo sal de los sacrificios
mientras la sangre los seguía con un balido de cordero.
Fue entonces
y la tierra despertó arrojando temblorosos ríos de polilla.


Del libro
 Poeta en Nueva York (1940)


 Grandes Obras de
EToro de Barro
Carlos Edmundo de Ory
Noches dantescas

Col. La piedra que habla
Carlos Morales ed.
Ediciones El Toro de Barro
Tarancón de Cuenca 2000
edicioneseltorodebarro.yahoo.es

  






















«El laberinto», de Jorge Luis Borges

EL LABERINTO, de Jorge Luis Borges. Libro de Referencia: Juan José Delgado, "La fiesta de los infiernos” Col. «Novela» Carlos Morales del Coso Ed., Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca, 2002. PVP 15 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es

Jorge Luis Borges
(Argentina, 1899–1986)


El laberinto



Zeus no podría desatar las redes
de piedra que me cercan. He olvidado
los hombres que antes fui; sigo el odiado
camino de monótonas paredes
que es mi destino. Rectas galerías
que se curvan en círculos secretos
al cabo de los años. Parapetos
que ha agrietado la usura de los días.
En el pálido polvo he descifrado
rastros que temo. El aire me ha traído
en las cóncavas tardes un bramido
o el eco de un bramido desolado.
Sé que en la sombra hay Otro, cuya suerte
es fatigar las largas soledades
que tejen y destejen este Hades
y ansiar mi sangre y devorar mi muerte.
Nos buscamos los dos. Ojalá fuera
éste el último día de la espera.


De su libro
Elogio de la sombra
1969


Grandes Obras de 
EToro de Barro
Juan José Delgado, "La fiesta de los infiernos” Col. «Novela» Carlos Morales Ed., Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca, 2002. PVP 15 euros edicioneseJuan José Delgado, "La fiesta de los infiernos” Col. «Novela» Carlos Morales del Coso Ed., Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca, 2002. PVP 15 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.esltorodebarro@yahoo.es
Juan José Delgado, "La fiesta de los infiernos” 
 Col. «Novela» 
Carlos Morales Ed., Ed. El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca, 2002.
PVP 15 euros 
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Sabas Martín, "La heredad”, Col. «Novela», Carlos Morales Ed., Ed. El Toro de Barro, Tarancón de Cuenca, 2001. PVP 10 euros edicioneseltorodebarro@yahoo.es












 


























miércoles, 16 de agosto de 2017

«Mujeres antiguas», de Pilar Gómez Bedate



Pilar Gómez Bedate
(España, 1936–2017)


Mujeres antiguas


Os llevo alrededor de la muñeca,
en la pulsera que he comprado
al salir del Museo.
Por diez monedas vais aquí enhebradas,
Perséfone morena de ojos de miel,
y tú, Palmira de delgados dedos,
adolescente Erminia de rosadas
mejillas y carnosos labios,
rubia Cloé que miras con asombrados
ojos abiertos preguntándote
si más allá del vencido Leteo
vas a hallar el amor.
Todas sois jóvenes
y los nombres que os doy los imagino
pero vuestros retratos son tan fieles
noticias de vosotras mismas
que a cada una
he atado a un abalorio plateado,
translúcido, dorado, blanco o gris,
y he dejado sin nombre
sólo a la joven de ojos claros
que apoya un lápiz en los labios
con gesto pensativo
y hay quien llama Safo.
Ella muestra el Deseo
de capturar lo imaginado apenas
en los vastos ensueños de la infancia
cuando las madres nos decían
con susurrante admiración los nombres
de los pintores y los músicos,
de los poetas y los sabios
que sobreviven a sus días
y que acompañan a los nuestros.
No tenéis nombre pero yo os lo pongo,
coro hermoso, y os llevo sobre el pulso mío
que late todavía y resucita
el dolor y el placer que fueron vuestros.



Grandes Obras de
EToro de Barro
[7.+Pilar+Gómez+Bedate,+Las+peregrinaciones.jpg]

Pilar Gómez Bedate,
Las peregrinaciones,
Ed. El Toro de Barro, Carlos de la Rica Ed. 
Carboneras de Guadazaón, Cuenca, 1965.


Carlos Morales, "Coexistencia (Antología de poesía israelí –árabe y hebrea– contemporánea”, Ed. El Toro de Barro, Carlos Morales ed.