El Toro de Barro

El Toro de Barro

miércoles, 11 de septiembre de 2013

El "Ciervo", de Rafael Alberti




Ciervo


A Federico García Lorca



Sal tú, bebiendo campos y ciudades,
en largo ciervo de agua convertido,
hacia el mar de las albas claridades,
del martín-pescador mecido nido;

que yo saldré a esperarte, amortecido,
hecho junco, a las altas soledades,
herido por el aire y requerido
por tu voz, sola entre las tempestades.

Deja que escriba, débil junco frío,
mi nombre en esas aguas corredoras,
que el viento llama, solitario, río.

Disuelto ya en tu nieve el nombre mío,
vuélvete a tus montañas trepadoras,
ciervo de espuma, rey del monterío.






Grandes Obras de 
El Toro de Barro

PVP: 8 euros Pedidos a:
edicioneseltorodebarro@yahoo.es



Yo, que he sobrevivido a cien lanzas
y he hecho temblar el vientre
del desierto con uno solo de mis carros,
perdí ante tus ojos mi última batalla.
Ser cobarde en amor equivale a estar muerto.
Otros poemas de.
Mercedes Escolano


"El Profeta", de Carlos Morales. De su Libro "S". Ilustración Leonardo da Vinci















 

3 comentarios:

juan gallardo dijo...

Querido Carlos, tú no necesitas a nadie para acercarte a los grandes poetas, pero agradezco mucho el detalle y la cita. Acabo de leer tu post sobre La Antología de la Poesía del Holocausto, en la que me honra estar, un trabajo monumental por tu parte que merece un reconocimiento, ya. Una pequeña salvedad , con respecto al soneto que nos ocupa, si bien, solemos pensar que casi todos los poemas dedicados a Lorca fueron escritos después de su fusilamiento, no es el caso. Este soneto fue escrito entre 1924 cuando Alberti se reponía de una afección pulmonar en la sierra de Guadarrama . Pertenece a Marinero en Tierra, que obtuvo ex aequo con Gerardo Diego El Premio Nacional de Literatura en 1925. Forma parte de un conjunto de sonetos y se titula Verano. Un soneto magnífico, de mis favoritos, junto con Amaranta y Lo que dejé por ti (Dame tú Roma, a cambio de mis penas/tanto como dejé para tenerte…)

veronica pedemonte dijo...

Querido Carlos, tú no necesitas a nadie para acercarte a los grandes poetas, pero agradezco mucho el detalle y la cita. Acabo de leer tu post sobre La Antología de la Poesía del Holocausto, en la que me honra estar, un trabajo monumental por tu parte que merece un reconocimiento, ya. Una pequeña salvedad , con respecto al soneto que nos ocupa, si bien, solemos pensar que casi todos los poemas dedicados a Lorca fueron escritos después de su fusilamiento, no es el caso. Este soneto fue escrito entre 1924 cuando Alberti se reponía de una afección pulmonar en la sierra de Guadarrama . Pertenece a Marinero en Tierra, que obtuvo ex aequo con Gerardo Diego El Premio Nacional de Literatura en 1925. Forma parte de un conjunto de sonetos y se titula Verano. Un soneto magnífico, de mis favoritos, junto con Amaranta y Lo que dejé por ti (Dame tú Roma, a cambio de mis penas/tanto como dejé para tenerte…)

Myriam dijo...

La majestuosidad del ciervo, señor de los montes, de los bosques, del agua, de los faldones nevados, del eco en medio de las soledades. Buena metáfora del poeta.