El Toro de Barro

El Toro de Barro

lunes, 21 de mayo de 2012

"El animal oscuro", de Carlos Morales








Carlos Morales

El animal oscuro


Para César Cortijo, ese extraño animal...



            Hablo de un jardín, de un jardín secreto
habitado por el rostro de los inocentes,
rostros que fueron y sólo sombras son,
rastros solos con ojos esculpidos
que no queman la luz que entonces nos pintaba,
cautas bocas que nada besan ya,
ni saben 
ni preguntan
ni contestan.

Y nos vemos pasar, hacia arriba volver
allí donde los pájaros; y nos vemos al lado
de una lumbre que canta mientras cerca
se escucha el aullido de un lobo
arañando su sombra detrás de los cristales.

Y nos vemos alzar como un trofeo de guerra
el primer vestido al cielo,
y nos vemos arder como una encina seca
en brazos de muchacha que tiemblan asustados,
y unas ingles celestes con vino dentro aguardan,
el vino que no cesa ni llena nunca el vaso
que deja una mujer cuando dice mirarte
y sólo te contempla para verte pasar,
como un toro embestir, como un ciego
entrar, morir en sus dominios...

Pero pronuncias un nombre, y nadie te contesta.
Alargas la mano, y nadie te la toma.
Todo es ya claudicación, inválida ternura
en esta rada oscura de todo cuanto amamos
y dejamos pasar solamente por miedo.
Y en medio nuestra culpa, ese oscuro animal
que siempre está esperando
al hombre que contempla su jardín perdido
con la vana esperanza de su resurección.
Melancólico jardín que la vida arrasara:
duró lo que una rosa dura en el desierto.

















































2 comentarios:

Administrador dijo...

Este poema es del 2000. Y tu tristeza es tan ancestral como los pájaros. ¿Y cómo no serla para quien rasga las pestañas del mundo y junto a la belleza inalcanzable que se muestra a cada paso, un morir persistente se interpone, como un destino, que no logramos torcer? Pero leerte es siempre caminar en dirección a las quimeras. Porque ¿qué más hemos de hacer con el dolor? Un abrazo.

Myriam dijo...

Desolador este vacío jardín secreto. Me recordó esa imagen de verdes tinieblas que tengo en mi blog: Forgotten.