El Toro de Barro

El Toro de Barro

jueves, 6 de septiembre de 2012

"La Tormenta", de Shamer Khair


Shamer Khair, enCarlos Morales COEXISTENCIA, Antología de la poesía isralí -árabe y hebrea- contemporánea.
La toRmenta
(Traducción de  Carlos Morales y Javier Semprún)



Cuando ella tocó mi mano con sus dedos,
cuando mordió mi mano
y dejó sus labios caer sobre mi boca
como una manzana, había nubes
cabalgando encima de la tierra,
y el fuego de su alma se agitaba
como el relámpago de una tormenta de verano.
No era un espejismo, no: la tierra era
un mar sediento y encrespado,
y cuando la abrazó la lluvia, mi corazón
se llenó de guitarras, y se atrevió a cantar.






Del libro  
El Toro de Barro,
Tarancón de Cuenca 2002.






"La Tormenta"__*__"Tarde o temprano"__*__"Pobre Laila"

"El abismo"__*__"El fuego de la tribu"__*__"Algún día"




Shamer Khair, enCarlos Morales COEXISTENCIA, Antología de la poesía isralí -árabe y hebrea- contemporánea.

2ª Edición.
PVP 10 euros
edicioneseltorodebarro@yahoo.es
Libro recomendado
no apuntéis vuestros fusiles
sobre mi alegría,
contra la que no vale la pena malgastar
ni lo que cuesta un cartucho.
Lo que veis
ágil y rápido como una gacela,
huyendo en todas direcciones como una perdiz
no es alegría,
creedme,
mi alegría nada tiene que ver con la felicidad...

Otros poemas de















4 comentarios:

Myriam dijo...

¡Cuánta belleza y sutileza!
Versos inmejorables:
"... el fuego de su alma se agitaba
como el relámpago de una tormenta de verano."

"... y cuando la abrazó la lluvia, mi corazón
se llenó de guitarras..."

Anónimo dijo...

La denominación "poesía israelí" me confunde, cuando se señala que los poemas están en árabe y hebreo. Éste en concreto supongo que será árabe. Sé que es difícil definir el concepto de origen, pero la tradición árabe no es igual a la hebrea. Ni siquiera "compartiendo" el mismo territorio. Me interesa muchísimo el libro. Y por la muestra es bastante prometedor.

Anónimo dijo...

Bellísimos poemas. El subtítulo revela una realidad injusta, tal vez sin que los editores hayan sido conscientes de ello: Israel absorbió a Palestina, Occidente plantó la punta de su espada imperial en un terreno que no es suyo y, aunque finjamos no ver estas cosas, la poesía da cuenta de ellas; el lenguaje, en cualquiera de sus alcances, da cuenta de ellas, así sea a pesar del hablante.

Liliana dijo...

Cuando la brevedad dice tanto,la intensidad se multiplica entre el espacio que la palabra cede a la imaginación...qué cercano resulta pese a la distancia...gracias