El Toro de Barro

El Toro de Barro

miércoles, 14 de marzo de 2012

"Amantes", de Carlos de la Rica...





 


Carlos de la Rica

Amantes


I
Sobre el saludo el labio / tocando un árbol la mano / el yugo, la espesura / la estatua que como piano es pálida, / nube es / ser que entre hierba / o yedra aparece / y no se esfuma / Así hasta que la penumbra cae / y los cuerpos vuelven / con el rigor del tacto / y del ciego.


II
Para amantes los insectos / encendida el ascua / clavo que en la pared colocan / y viene luego quien dice amarte / y de verdad te quiere / tocando la luna / el pubis / la miel / descendiendo el ángel sobre la sábana / en la cuna donde nacen cada noche / aquellos ríos que / los rostros aproximan / y tiemblan enlazándose.



III
Sentios al humo
parecidos: amantes
que hacia el fondo
flotáis corriendo
de los lechos.
Y mediando el viento
que pasa como un cuchillo
y nunca logra si éste
o aquél es el
otro cuerpo.




IV
Tan sólo los / amantes saben / del brazo, trepando la escalera por donde vienen atónitos / los crepúsculos / los pájaros estos que viento son / cuando sueltos. / De tal manera se / van templando las palabras / y los deseos / son uno y único.



V
Oh dador / ciego diamante poniendo en el torso su fulgor / el atuendo / la mano poderosa que habla y sólo herida es del deseo / la esperanza de poseer / y tener bastante con la luz / que el amante trae cuando como un Dios con su lanza / penetra el mar / y en él se hunde.




VI
No detengáis el deseo
que es vuestra conciencia,
júbilos, ese redondo ombligo
pozo para el placer
buscando de propósito
la noche. A lomos del animal
llenando de agua el punto
y transformando los lechos
en el ojo infinito
de un Dios marino.





VII
Este es también, oh el río,
el reflejo de la tarde
del mundo y de los vegetales.
Huelo yo los encuentros
el halo de los entornos
y al cabo aprendo
que estás ahí
conmigo.







VIII


Retienen la mirada / los espacios del hombro / la pestaña que roza el / otro ojo / y redondea el tacto / la brisa que es una lluvia de oro / posesión de una nave venida de / no sabemos dónde / y rema por lugares / que los vientos rozan en la superficie.




***






Estos poemas del fundador de El Toro de Barro, Carlos de la Rica, fueron publicados en

Poemas de Amar y Pasar (1982)









2 comentarios:

Myriam dijo...

No acierto a comprender, pero me recordó el ámbito de la Estética Cuántica, donde se fusionan fuerzas naturales con las fuerzas humanas. El estilo captura en su halo de misterio, de esa puerta entreabierta a muchas interpretaciones.

Felipe Sérvulo dijo...

Qué bueno es. Gracias por traerlo.